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Opinión

Moderación en educación digital

Ismael Guerra de la Ossa
Ismael Guerra de la Ossa
Columnista
24 de febrero de 2025

La digitalización educativa a ultranza enfrenta cuestionamientos. Suecia, pionera en tecnología escolar, retrocede tras 15 años, al detectar bajo rendimiento y problemas de comprensión lectora.

Por Ismael Guerra de la Ossa Los vanguardistas en lo tecnológico para el tema enseñanza-aprendizaje parece que exageran cuando proponen la digitalización a ultranza en lo educativo. La experiencia no los acompaña en esa idea. Por lo menos en países que son pioneros en la educación digital la experiencia dice que si bien ese modelo reporta resultados positivos, en algunos casos no lo son tanto y por eso recomiendan que se actúe con precaución y no a rajatabla en la puesta en práctica de esa modalidad educativa. Vamos al grano: Suecia fue pionera en el mundo en incorporar la tecnología digital al ámbito escolar en 2009, es decir, sustituyó los libros de texto por ordenadores y otros dispositivos tecnológicos en las aulas de clases y en 2024, tras 15 años de aplicar el nuevo modelo tuvo que recular, o sea volver al proceso de aprendizaje basado en el papel. El motivo: el rendimiento escolar se vio negativamente afectado por la excesiva digitalización. Entre otros efectos negativos se encontró, que leer en pantallas retroiluminadas, como las de los ordenadores y las tablets, produce mayor fatiga visual que leer en papel y además, esta práctica afecta la memoria y la comprensión lectora. De otro lado, los dispositivos tecnológicos permiten acceder a videojuegos, películas y otras actividades que dificultan la concentración tan fundamental en el proceso de aprendizaje. Todo lo anterior, claro, se traduce, según los expertos, en un significativo deterioro en competencias clave entre los estudiantes, sobre todo en cuanto comprensión lectora y análisis crítico. En consecuencia, los padres de familia suecos expresaron su preocupación pues entendieron que se estaban usando tales dispositivos más como entretenimiento que como herramientas claramente educativas. A raíz de lo anterior el gobierno sueco puso en marcha un nuevo plan educativo que busca garantizar que cada alumno disponga en clase de un libro de texto por asignatura en aras de promover un aprendizaje más profundo y de esta manera reducir la excesiva dependencia de los dispositivos electrónicos. Así las cosas, y en resumen, se reconoce que la digitalización no es la panacea para garantizas mejores resultados en el proceso de enseñanza-aprendizaje y por lo tanto lo que se aconseja es combinar la tecnología en las aulas de clases con métodos tradicionales que favorecen la atención y por lo mismo la adquisición de nuevos conocimientos.