
Migraña: vía nasal

El dolor de cabeza y sus tratamientos han evolucionado. Un nuevo aerosol nasal, zavegepant, ofrece alivio en 15 minutos al bloquear la proteína CGRP, clave en la migraña.
Por Remberto Burgos La clasificación de los dolores de cabeza ha sido un lío. Angustia y malestar entre los residentes y cuando ya la saben aparece una nueva que se debe usar. Aprendí en los 80 la adoptada por la International Headache Society. Las migrañas aparecen en primer lugar y se ha establecido siete grupos para este tipo de dolor de cabeza. Posesión del cuerpo por espíritus malignos fue una de las causas establecidas y exorcizar mediante rituales fue una ventana para que ellos escaparan. Desequilibrio de los humores, frio o humedad, fue otra teoría que durante muchos años explicaron el cuadro clínico. Emplastos de opio y alcohol apretando la cabeza utilizada en la Edad Media. San Geron y Santa Kea fueron rezados para aliviar el dolor. Aparecieron los fenómenos vasculares y eventos epileptiforme como origen. La migraña es una entidad común, episódica y recurrente en donde se combina las manifestaciones de dolor con síntomas neurológicos y gastrointestinales. Hay historia familiar, factores precipitantes y detonantes. Existe una disfunción neuronal primaria que produce los diferentes cambios intra y extracraneales y se manifiestan por pródromos, aura y dolor de cabeza. Hemos venido progresando en su control, sin embargo, tenemos un grupo de pacientes en que nada les funciona. Hace poco se anunció un aerosol nasal, zavegepant (Zavzpret) que 15 minutos después de su uso quita el dolor de cabeza en el adulto. El mecanismo de acción es interesante pues bloquea el péptido relacionado con la calcitonina, CGRP, una proteína que se libera en el cerebro y contribuye en el mecanismo de la inflamación. Se sabe que los pacientes con migraña abandonan el tratamiento y se atribuye al mal control y los efectos secundarios. Las investigaciones han demostrado que el CGRP se encuentra aumentado en los ataques de migraña, tanto en suero como líquido cefalorraquídeo. Hay estudios con los antagonistas del péptido y los anticuerpos monoclonales contra su receptor. Permite un mejor control de la crisis, la adherencia al tratamiento y el uso por tiempo prolongado. El CGRP actúa tanto a nivel central como en la periferia, produce vasodilatación por su acción directa sobre el musculo liso que lleva a la apertura de potasio para la relajación. Participa en la inflamación neurogénica y sensibilización. Sus receptores están alrededor de la glía del nervio trigémino que promueve liberación de citosinas. Hay un estudio interesante, The Lancet Neurology, en donde 24% de las personas que tomaron una dosis de 10 mgrs no tenían dolores después.