
Mielopatía cervical

Un hombre de 62 años con mielopatía cervical revela la complejidad de la enfermedad degenerativa de la columna. El diagnóstico, tratamiento y pronóstico varían según el grado de compresión.
Por Remberto Burgos Tenía cerca de 62 años, caminaba torpe y las piernas no le respondían. Los brazos rígidos, temblorosos y la voz quebrada por la enfermedad. Me llamó la atención la atrofia distal de los antebrazos y las secuelas de golpes y quemaduras en la piel. El diagnóstico era simple: tenía una compresión en la médula cervical diagnosticada por una enfermedad degenerativa de la columna. Le operamos y anticipado le dimos los resultados: no progresa la enfermedad, pero es muy poco probable que mejore. Llevaba un déficit neurológico que impedía algunas labores ya olvidadas. La mielopatía es la enfermedad en donde el canal cervical se disminuye y se produce una compresión sobre las estructuras de la médula. Los síntomas se presentan cuando el diámetro se reduce al menos en un 30%. Hay una progresiva del flujo sanguíneo y el paciente hace un cuadro clínico de isquemia de la médula espinal. Múltiples las causas de compresión: discos intervertebrales, osteofitos (calcificaciones que sobresalen), hipertrofias de ligamentos y crecimiento anormal y exagerado de huesos. Las manifestaciones clínicas son claras y fácilmente reconocibles. Hay dolor en el cuello y en los brazos, trastornos en la sensibilidad y alteraciones motoras. Hay dificultad en los movimientos finos, alteraciones progresivas en la marcha. Cuando lo que se afecta es el nervio y no existe la compresión medial el paciente refiere dolor en el brazo y en la región interescapular. El dolor es severo, sigue el trayecto anatómico del nervio, lesiona los músculos que inerva, pierde el reflejo y el paciente vive con el dolor permanente. El diagnóstico: radiografía de columna cervical y sus proyecciones dinámicas. Permite ver los discos, como está el alineamiento cervical y si existe una inestabilidad asociada. El examen es la resonancia de columna cervical. Muestra los discos intervertebrales, su estado y funcionalidad. Oscila los resultados entre 50% y 90% de mejoría. Puntual: el momento que se defina la cirugía. Cuando hay mielopatía cervical y su origen es compresivo la cirugía debe hacerse pronto. Hay muchas clasificaciones que permiten anticipar el pronóstico y una de ellas es la de Nurick. Si un paciente en el momento de cirugía tiene un Grado de 4 o 5 los resultados no se van a modificar. Nurick 1 y 2 hay mejoría y el grado 3 el paciente mejora muy ligeramente. Cuando existe es una compresión lateral y lo afectado es la raíz se puede hacer un tratamiento conservador por tres meses. Si sigue el dolor, el musculo, comprometido está afectado y no mejora y se asoma algún grado de atrofia se debe hacer la cirugía.