
Mi balance de las fiestas

Las tradicionales Fiestas del 20 de Enero en Sincelejo enfrentan desafíos. Críticas a la organización, politización y logística deficiente contrastan con el fervor popular y la necesidad de impulsar su reconocimiento.
Por: Manuel Andrés Cadrazco Lo he reiterado en distintas ocasiones, a pesar de todo siempre asisto casi que religiosamente a todos los eventos en el marco de las Fiestas del 20 de Enero en Sincelejo, considero las fiestas parte esencial de la identidad sucreña y como tantas personas me gustaría que cada día más fueran reconocidas en Colombia y el mundo. Sin embargo, para nadie es un secreto que esto último ha ido mermando a lo largo de los años, las últimas gestiones al frente de la corporación que organiza las fiestas parecieran no estar dando todo por el todo en ello y eso se nota. Sucede que el 2022 fue un año desafortunado para la administración municipal en Sincelejo: estadísticas que no evidencian buenos indicadores en la ciudad, disputas de poder en donde se ha rozado lo personal, un Concejo de la ciudad poco audaz y líos jurídicos pendientes por revolver, son el coctel perfecto para que el gobierno de la ciudad sea muy proclive a críticas, y eso también se traslada a las fiestas en donde por ser año electoral, el contenido político está muy presente. El desfile de comparsas en mi opinión estuvo muy bueno, sigue faltando mucho en la logística de la zona de palcos, boletas revendidas y poco control promueven el caos y el inconformismo. Por otro lado, el desfile de carrozas, muy esperado cada año, se vio opacado por el contenido político en donde figuras al parecer estaban midiendo quien hacía más ruido para así obtener algún tipo de aprobación o alguna venía o rédito solo por el hecho de tener una carroza. Siempre he pensado que el mejor político es el que sabe esperar. No solo se trata de criticar, el hecho de tener una carroza no es motivo de rechazo, o inhabilidad, simplemente hay que ser cuidadosos con la percepción que se genera ante la ciudadanía. Y para finalizar, como no todo es crítica, el pedido es un nuevo enfoque en la promoción de las fiestas, iniciar acciones para posicionarlas a nivel nacional, y potenciar los espacios que son abiertos al público; las fiestas son de la gente, de la economía popular, de los niños, de las familias, los sincelejanos y sucreños aman sus fiestas, participan y esperan que cada año sean mejores, eso se debe corresponder; trabajar porque siempre sea así debe ser la consigna, ojalá sea así siempre, se puede lograr.