
Mercados campesinos: donde vende quien produce

El campesinado, clave en la civilización, enfrenta desafíos por la globalización. Mercados campesinos buscan fortalecer su economía y soberanía alimentaria, pero requieren políticas públicas.
Por Luis Altahona El aporte de los campesinos a la civilización es un asunto que parte de la sociedad humana quisiera olvidar, no obstante, ningún antiguo imperio pudo constituirse antes que hubiera cultivos y cría de animales. Actualmente la producción campesina de alimentos, tanto en Colombia como en el mundo hace la mayor contribución a uno de los tres ejercicios básicos indispensables para que los humanos nos mantengamos vivos: respirar, beber y comer. En América los pueblos indígenas domesticaron el maíz, la papa, el tomate, el cacao, entre otros productos claves en la alimentación y economía del mundo. Campesinos, indígenas y afrodescendientes fueron, hasta bien entrado el siglo XX los mayores contribuyentes al crecimiento y desarrollo de los conglomerados urbanos y el sostén fundamental alimentario de sus pobladores. Dentro de las principales consecuencias de la globalización en países en desarrollo, tenemos: desmonte de los subsidios estatales para la producción agrícola; la monopolización de mercados por empresas trasnacionales; desplazamiento de pequeños productores; negativa a reconocer el campesino como actor clave para el desarrollo del campo; acumulación de la tierra, y la expulsión de los habitantes de rurales hacia la ciudad. Generado un impacto sobre la economía campesina, y ampliando factores históricos de exclusiones culturales, políticas y sociales por parte de la institucionalidad hacia el campesino. La iniciativa de mercados campesinos es una apuesta por la participación directa del campesinado por el equilibrio de los precios al ofrecer mejores precios para el campesino y el comprador; aportan a una alimentación sana, genera menor impacto ambiental, conectan la cultura rural y la urbana, contribuyen a la autonomía de la mujer rural y ayudan a rescatar la diversidad alimentaria. Se trata de una propuesta alternativa interesante e importante, que intenta fortalecer la participación directa de los productores en la oferta de productos y la relación con el consumidor. Esta propuesta requiere la concientización de los consumidores sobre los valores que remiten al aprecio por nuestra cultura alimentaria y de los daños causados por una dieta con productos industrializados. Los mercados campesinos se enmarcan en fortalecer la economía campesina que busca poner en marcha unas prácticas alternativas sobre la ruralidad. Lamentablemente en la gran mayoría de los municipios de Colombia, esta propuesta no se encuentra estructurada como una política que contribuya a la permanencia del campesinado en el territorio y el fortalecimiento de la economía campesina, familiar y comunitaria.