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Opinión

Médicos integrales

Remberto Burgos de la E.
Remberto Burgos de la E.
Columnista
25 de julio de 2023

Colombia enfrenta un dilema: 6.000 médicos anuales, pero solo 1.313 plazas para el servicio social obligatorio. El 77% de profesionales se exime, mientras se debate la validez de médicos formados en Venezuela.

Por Remberto Burgos Colombia tiene en la fecha 63 facultades de medicina. Produce 6000 médicos anuales y la densidad médica está en 25 médicos por cada 10 mil habitantes. Somos 126 mil médicos de los cuales 94 mil son generales y 32 mil son especialistas. El 19 de enero el Ministerio de Salud realizó el sorteo para asignar los centros del servicio social obligatorio. Se inscribieron 5.779 personas y existían 1.313 plazas, fueron eximidos 4.466 de los programas de medicina, odontología, bacteriología y enfermería. Estos nuevos profesionales no tuvieron la posibilidad de hacer su año rural y tanto que se necesitan en esas zonas. Es increíble como el país desperdicia el 77% del recurso formado por falta de plazas. No conozco la solución de la oficina de Desarrollo de Talento Humano, pero esto no puede continuar: eximir a los nuevos profesionales de su año rural. Hace un año se esbozó el Programa Preventivo y Predictivo de Atención Primaria en Salud y quizá este sería el foco de ejercicio. Más aún, ningún profesional puede optar por ingresar a Especialista si no tiene el aval que cumplió su año de servicio social, así de simple. No conocer esta realidad de la formación médica permite a algunos ilusos y embaucadores sugerir que ciertos profesionales formados en Venezuela ingresen a practicar al país especialmente en áreas distantes y rurales. Hablamos de los Médicos Integrales Comunitarios (MIC), que bajo el gobierno de Hugo Chávez iniciaron su periodo de entrenamiento en ese país, bajo la supervisión especialistas cubanos. Este programa de currículo incierto se inició en el 2005, de duración variable y con una serie de falencias en la formación de estos muchachos. Se les educa hacia la comunidad, con fines de prevención y fundamento político. Una cantidad de videos tutoriales, on-line, para su entrenamiento en áreas clínicas y un proceso formativo que entidades serias como la Academia de Medicina de Venezuela ha criticado. En Colombia la idoneidad y calidad de las escuelas medicas se fundamenta en el profesional serio, responsable y capaz que forma. Una facultad de medicina no se improvisa y los escenarios de practica se eligen después de una completa evaluación. La capacidad resolutiva de nuestros médicos generales es de admirar y los vínculos con la población que atienden son notorios. Tan distante de las credenciales de los MIC cuyas calificaciones están por debajo de las exigencias de la convalidación. Hasta la fecha un número muy reducidos (18) la han superado. Diptongo: ¿Confiaría que a su familia le atendiera un MIC?