
Medicina tradicional china y el cuero de burro

En la región Caribe colombiana, la demanda china de cuero de burro para medicina tradicional amenaza a estos animales. La extracción ilegal afecta a campesinos y pone en riesgo la población mundial de asnos.
Por Luis Altahona Hace unos diez años en la Región Caribe Colombiana, se empezó a observar la desaparición de burros y la aparición de burros sacrificados en potreros de las fincas, siendo la motivación extraer el cuero y venderlo; afectando a campesinos que día a día necesitan del trabajo de estos animales dentro de sus labores de subsistencia; tan grave es la situación que muchos encierran sus animales en recintos cerca o en sus casas para evitar su robo. La pregunta es: ¿quién compra ese cuero de burro y que están haciendo con eso? Según la ruta del cuero, China tiene altísima demanda de este producto para la fabricación de medicina tradicional china “Eijao”, cuyo principal componente es gelatina de piel de burro; a la cual se le han atribuido propiedades antienvejecimiento, aumento de la fertilidad, capacidad de sanar la anemia, curar resfriados e incluso el insomnio. El aumento de la demanda de piel de burro por parte de China, está relacionada con el consumo de Eijao por parte de famosos chinos, cuyos seguidores han optado por seguir los mismos hábitos. Según un informe publicado por Donkey Sanctuary, la población mundial de burros podría reducirse a la mitad –es decir, de 44 a 22 millones de ejemplares- en los próximos años, debido a la creciente demanda de burros en Asia, sacrificándose cada año 5,9 millones de animales para satisfacer este comercio. En Colombia no existía un control estricto sobre el cuero de burro que salía del país, especialmente porque China no exige un certificado zoosanitario en los puertos de partida de las mercancías que los obligue a hacer un control; no obstante, en la actualidad los interesados en exportar pieles de equinos deberán presentar un oficio firmado por el representante legal de la planta donde se sacrificaron los animales en el que se certifique que las pieles proceden de animales faenados en ese establecimiento, para obtener el Certificado de Inspección Sanitaria (CIS) expedido por el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), con esta disposición la entidad busca apoyar los medidas para controlar el comercio ilegal de pieles de équidos, entre los que están, caballos, asnos y mulas. ¿Será que los consumidores de Ejiao conocen la realidad detrás de la elaboración de ese producto?