
Más que Jonás

Jonás predicó la destrucción de Nínive, pero el arrepentimiento del pueblo evitó el castigo divino. La historia revela la misericordia de Dios y un llamado al cambio, incluso hoy.
Por Selma Samur de Heenan Dios dio a Jonás la misión de ir hasta Nínive para anunciarles a sus habitantes, que, a causa de sus múltiples pecados, esa ciudad sería totalmente destruida. Inicialmente se resistió a cumplirla, porque sabía que era un pueblo alejado del Señor y ante semejante sentencia podrían agredirlo. Quiso esquivar su encargo pero le fue imposible, así que sin estar convencido de la utilidad de su labor, se internó en las calles proclamó el mensaje profético dado desde el Cielo que expresaba escuetamente: "Dentro de cuarenta días, Nínive será destruida". Los ninivitas creyeron en su anuncio y actuaron con inmediatez, vistiéndose con ropa de penitencia, decretando un ayuno al que se sumaron desde el más grande hasta el más pequeño. El rey, se levantó de su trono, cambió su vestidura real por ropa de expiación, se sentó sobre cenizas, y mandó a proclamar en todo su territorio un decreto real ordenando que durante tres días, tanto sus funcionarios como todos los pobladores, tendrían que dejar de comer, vestirse con ropa de penitencia, clamar a Dios con todas sus fuerzas y convertirse cada uno de su mala conducta y dejar la violencia que hubiera en sus manos. Dios siempre está dispuesto para otorgar misericordia, es por eso que nos anuncia por medio de sus profetas lo que podrá suceder, facilitándonos una oportunidad de redención. Eso fue lo que ocurrió cuando los habitantes de ese pueblo acogieron la advertencia de Jonás, y cambiando el mal rumbo que llevaban, evitaron el castigo que se les había notificado. Jesús, que es más que un profeta, vino a traer su mensaje de salvación, dándonos también el chance de cambiar la dureza de nuestro corazón, y enmendar la conducta equivocada. Sin embargo, a ÉL no le respetaron la vida en aquel entonces, y ahora lo ven como si tan solo se tratara de un personaje de la historia, que vino a decir locuras fuera de contexto en esta época moderna y civilizada. Despertemos, porque aun después de haber conocido al Hijo de Dios, continuamos como dormidos caminando hacia la perdición de nuestra alma. “Los habitantes de Nínive resucitarán el día del juicio junto con la gente de hoy, y los acusarán, porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí ustedes tienen mucho más que Jonás.” Lucas 11, 32