
Manual de instrucciones

¿Cómo dejar de esperar y tomar las riendas de tu vida? La búsqueda de respuestas rápidas y el miedo al cambio dificultan el crecimiento personal. Descubre el camino.
Por Olga Leonor Hernández Bustamante ¿Qué hago para dejar de esperar que mi pareja sea diferente? ¿Qué hago para poder decir no en los momentos en que la incomodidad me desborda? ¿Qué hago para empezar a tomar decisiones para mi y no por los demás? ¿Qué hago para no tener miedo? ¿Qué hago para cerrar ese ciclo que tengo abierto haciéndome daño hace tanto tiempo? ¿Qué hago para dejar la pensadera en las noches y poder dormir y descansar? ¿Qué hago para confiar en mi misma y en que lo que soy es suficiente? ¿Qué hago para soltar y poder construir una historia nueva? ¿Qué hago para dejar de explotar de ira? ¿Qué hago para que se me quite esta frustración que tengo? ¿Qué hago para que mi vida de pareja no siga cayendo en la monotonía? ¿Qué hago para dejar de herir a los demás con mis palabras? Quiero que me digas qué hago. Si tuvieras un manual de instrucciones a seguir sería maravilloso. Pero esto de hacer terapia y que luego me quede la responsabilidad a mí de elegir es demasiado. Tu eres la experta, se supone que tienes todas las soluciones y bueno, estaría perfecto que me las dijeras. Mira que estoy acostumbrada a Google o ChatGPT. Que si no sé qué significa una palabra no tengo que esperar llegar a casa para ver el diccionario, sino que tengo en mi mano la respuesta en segundos. Que ya no tengo que aprenderme ningún número de teléfono, que hay una agenda digital resguardada en la nube para tener todos mis contactos allí. Que ya hay centenares de videos que me prometen que, si lo veo completo, al final de los noventa segundos tendré la solución a ese problema que me agobia. Mira que me cuesta reconocer que la piedra que está en el camino con la que me tropiezo todos los días la pongo yo misma. Que me da rabia saber que los límites que no pongo se sostienen en una búsqueda permanente de aprobación y reconocimiento. Que evito las conversaciones difíciles por miedo al rechazo. Que no hago las preguntas si no estoy segura de que me va a gustar la respuesta. Mira que no quiero aceptar que no tengo las cosas bajo control. Que me toca alejarme de esas personas a las que de tanto permitirles que pasaran por encima mío, ahora se sorprenden de que no acepte sus condiciones. Que me da tristeza saber que la persona que fui actuaba solo desde sus heridas y que por eso sus vínculos no fueron fuertes. Que prefiero la verdad esperar a que todo se destruya y se caiga por su propio peso que tener que tomar decisiones como la persona adulta que soy. Que no me gusta aceptar que he estado deprimida y que tengo poca fuerza, por eso todo me parece pesado. No. Mejor dame las instrucciones, dame el paso a paso para cambiar el mundo en vez de cambiar yo.