Cargando indicadores...
Sucre Logo
Imagen del artículo
Opinión

Los ratos felices

Samuel Morales Turizo
Samuel Morales Turizo
Columnista
14 de noviembre de 2025

Charles Baudelaire fue el padre espiritual de los poetas malditos y de la poesía moderna, Baudelaire decía que, si se colocaban las horas verdaderamente felices y sonrientes de la existencia, todas ellas formarían una semana.

Por Samuel Morales Turizo Charles Baudelaire fue el padre espiritual de los poetas malditos y de la poesía moderna, Baudelaire decía que, si se colocaban las horas verdaderamente felices y sonrientes de la existencia, todas ellas formarían una semana. “Lykke” es una palabra danesa que significa felicidad y probablemente pocas personas sepan tanto acerca de ese estado de grata satisfacción espiritual y física. Ser bondadoso y sentir que se está en un entorno confiable que brinda garantías, son dos claves de la felicidad. También se recomienda comer más seguido con nuestros amigos, familiares y colegas. Un amigo que vive en las estribaciones de los Montes de María que pertenecen al departamento de Sucre me expresaba lo siguiente: “Mi mayor felicidad es vivir en este pedazo de tierra, donde siembro y me da mi sustento en unión de mi familia, aquí se respira una tranquilidad que no tiene valor”. La persona que trabaja independientemente por cuenta propia generalmente es más feliz y porque tiene autonomía, no padecen estrés. En lo referente a la salud, tenemos que tener cuidado a lo que comemos, hacer ejercicios y cuidar nuestros sueños. La felicidad y la tranquilidad van de la mano, da como resultado si nos ocupamos a cosas que deleitan, tener tiempo para disfrutar la vida, en lo que más nos complace, reduce la angustia en un 100 por ciento y acrecienta la comodidad o el confort. Según investigaciones científicas, cuando estamos felices segregamos una serie de sustancias que nos hacen estar más despiertos y más receptivos y alegres. Nos proporciona una mayor creatividad, eleva el estado de ánimo y causa que las personas estén más regocijadas y esplendorosas. La felicidad y la alegría ambos nos remiten a cuestiones optimistas y positivas, por lo que solemos creer que es lo mismo estar alegres que estar felices. La persona que posee felicidad siempre lleva una vida sana, tranquila y sin ninguna tensión. La felicidad nos trae tranquilidad y seguridad. Cuando somos felices podemos alcanzar excelentes estados de energía positiva que ayuda a nuestro cuerpo y mente, se disfruta lo máximo el hábitat. La felicidad es regocijarse en algo que te fascina en la vida.