
Los corazones del WhatsApp

El desarrollo tecnológico influye enormemente en las costumbres y desde luego en el sentir y pensar de las personas. En este caso me refiero al desarrollo de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC).
Por Francisco Montes Vergara El desarrollo tecnológico influye enormemente en las costumbres y desde luego en el sentir y pensar de las personas. En este caso me refiero al desarrollo de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC). Las TIC, en particular los teléfonos inteligentes, vienen cargados de aplicaciones, imágenes, símbolos, videos, en fin. Cada uno de estos elementos buscan representar sensaciones, sentimientos y por otro lado facilitar procesos. Desde aquí empieza a cambiar la forma de hacer las cosas y de expresarse. En esta oportunidad me voy a referir a los corazones del WhatsApp. Ya solamente no son rojos. Los hay verdes, azules o morados. Realmente ya no sé qué significa un corazón en WhatsApp. Sin embargo, asumo que es una forma de expresar cariño, agradecimiento, ternura, incluso, hasta dar gracias de manera muy especial. Aquel sentimiento de amor ya no está representado por el ese corazón rojo. Pensar que, al momento de recibir un corazón por la novia, la esposa o una amiga, es la manera de decir te amo, creo que está mandado a recoger. Hablar a través de teléfonos inteligentes por medio del WhatsApp, no garantiza sinceridad. Esto en razón a qué al momento de enviar un símbolo o una imagen, puede suceder que no está representando la verdadera situación emocional de quién lo envía. Queridos lectores, en el caso de los corazones, se volvió una imagen ambigua, ya no representa el amor incondicional. Aquel corazón rojo intenso que hasta hace unos años representaba el amor, ya no es así. Sí queremos expresar el amor y el compromiso en una relación, hagámoslo en presencia de nuestra pareja. Es así como verdaderamente se expresa, mirando a los ojos, abrazando sinceramente y hablando con expresiones que incondicionalmente salgan del corazón humano y no del digital. No podemos llegar a igualar al corazón humano con el digital. El digital puede ser circunstancial, ambiguo, costumbrista, falso, también se puede usar para dar gracias, para expresar admiración, para decir te quiero, pero ello no significa te amo. Todo esto deja ver cambios en la sociedad. En definitiva, la presencia física y el contacto humano, nunca podrá ser reemplazado por ningún tipo de desarrollo tecnológico. Dios hizo al hombre y no hay avance científico que lo reemplace, el científico de científicos es Dios. ¡Bendiciones queridos lectores!