
Lo del Arroyo Grande de Corozal

La descontaminación del Arroyo Grande de Corozal se estanca. Un proyecto clave, avalado previamente, enfrenta parálisis gubernamental, a pesar de la urgencia ambiental y sanitaria. Se requiere voluntad política para reactivarlo.
Tal parece que la solución ambiental para descontaminar el Arroyo Grande de Corozal va a seguir esperando, y que como está sucediendo ante la llegada del nuevo Gobierno nacional, todo aquello que tiene concepto favorable del anterior presenta una extraña parálisis. Las obras y la inversión que desde el viceministerio de Vivienda y Saneamiento básico del gobierno pasado quedó viabilizada y con los conceptos favorables, ahora parece que no tiene interés alguno por priorizarse desde esa cartera. El problema más allá de la tramitomanía y el cambio del modelo de pensamiento es la problemática ambiental y sanitaria que sufre Corozal a falta de la planta de tratamiento residual que necesita el arroyo para poder filtrar las aguas y darle nuevos manejos o usos, proyecto que cuenta con el concepto favorable del ministerio. Así las cosas, es urgente que el mandatario de turno, si es que le interesa, mueva rápidamente e integre a algunos congresistas para descongelar la iniciativa y ponerla a andar en los rieles de la financiación y ejecución de este proyecto. Esta iniciativa necesita voluntad política, el viceministro de Agua, que es sucreño, debería desengavetarlo y ejecutarlo. Autor: Luis Germán Rubiano Farak.