
Las huellas del alma popular

Las sabanas de Bolívar, Córdoba y Sucre atesoran una rica tradición oral. Historias, música y costumbres orales definen su identidad cultural, transmitida de generación en generación.
Por Samuel Morales Turizo Uno de los rasgos más destacados de las tradiciones autóctonas de las sabanas de Bolívar, Córdoba y Sucre es su carácter oral. La palabra, el habla es el instrumento de transmisión de nuestras culturas de una generación a otra y por eso se denomina con frecuencia cultura verbal. Cabría pensar que lo oral es efímero y puede caer pronto en el olvido, o que es inferior a lo escrito. Evidentemente, el sombrero vueltiao, gorros y tocados fue la tradición oral o la herencia más trascendental que nos dejaron los zenúes que usaron en sus cabezas como adornos de la indumentaria. Es posible que tuvieran un significado ritual. El mencionado sombrero, está elaborado con técnicas o ideas de origen precolombinos. Actualmente se utiliza la fibra de la vena central de la hoja de la caña flecha para cruzar las trenzas. La tradición oral de las sabanas de Bolívar, Córdoba, Sucre, está llena de historias fantásticas: ensalmos, conjuros, mohanes, encantos manantiales, niños en cruces, espantos, brujas, duendes, ánimas en pena y creencias (si la mariposa es verde, azul o amarilla, es visita), que en realidad son de gran valor cultural. Igualmente, las adivinanzas, cuentos o leyendas y chistes que animan los velorios de difuntos y fiestas pueblerinas. El objetivo de los habitantes de los departamentos de Bolívar, Córdoba y Sucre es defender, impulsar, rescatar nuestra identidad cultural y difundirla permanentemente. Los niños crecen con el porro y el guapirreo en la sangre, valores culturales que representan y es el sentir de una región transmitida por la música. El futuro de nuestra tradición oral está en los niños, enseñándoles, transmitiéndoles lo nuestro, lo original. La identidad cultural de las sabanas de Bolívar, Córdoba y Sucre es una identidad viva, hablada, sentida y trasmitida, asegura su continuidad e inclusive su longevidad frente a las culturas escritas. Tenemos que buscar en todos los rincones de las poblaciones de estos territorios algo de aliento, de vida, de fuerza, de alegría, de belleza en las palabras. Si uno elige esta imborrable región, debe tratar de vivirla, gozarla, en todas sus posibilidades. Una de las facetas más importantes es investigar, coleccionar y documentarse en todo lo que concierne a nuestra cultura regional.