
Las enseñanzas de Los Zenúes

La temporada de lluvias en la Región Caribe está marcada por el infortunio, especialmente afectando a las mujeres embarazadas, adultos mayores, niñas y niños.
Por Samuel Morales Turizo La temporada de lluvias en la Región Caribe está marcada por el infortunio, especialmente afectando a las mujeres embarazadas, adultos mayores, niñas y niños. En cualquier época del año las lluvias acompañadas por fuertes corrientes devastan todo lo que encuentran. Actualmente la humanidad tiene la ventaja alta de probabilidad de predecir los fenómenos naturales, por intermedio de la meteorología. Pasar por la Troncal de Occidente, más exactamente donde está ubicado Gambote, corregimiento de Arjona (Bolívar), a orillas del Canal del dique, es sinónimo de tristeza y sufrimiento al observar las viviendas inundadas, los viejos pescadores sacando agua de las canoas, las orillas del Canal han desaparecido. La situación de calamidad es grande: mujeres lavando sus ropas en recipientes plásticos debajo de unos árboles frondosos, con un fondo repleto de taruyas. Nos causa angustia y miedo cuando se mira alrededor del canal y presenta esos aspectos de miseria y desolación. Para los cientos de habitantes que viven a orillas del Canal del Dique el agua inundó sus casas de zinc, eternit, cemento y palma. Unos cuados que nos impactan. Esta área geográfica ha sido su fuente de vida. En los municipios, corregimientos, veredas aledañas a la Región de La MOJANA y al Canal del Dique, solo transitan las canoas por las calles de las poblaciones inundadas, El fenómeno natural de las inundaciones, cobra actualidad por el manejo asombroso de la ingeniería hidráulica por parte de la cultura zenú. Establecida esta sociedad indígena desde antes del siglo VIII A.C. en las llanuras de la Región Caribe, en lo que son hoy los departamentos de Bolívar, Córdoba, Sucre y parte de Antioquia, en una vasta región de suelos inundables, construyó un eficiente sistema de canales. Estos no solamente les sirvieron para controlar el régimen de las inundaciones de los ríos San Jorge y Sinú conduciendo el excedente de agua a sus salidas naturales, sino que le proporcionaron abundante alimentación y su habitación. Treinta siglos después, hoy los caribeños no pudimos seguir los caminos y las huellas de los zenúes, nuestros antepasados precolombinos, como para poner en práctica sus enseñanzas de Ingeniería Hidráulica para evitar las inundaciones que padecen numerosos pueblos caribeños.