
Las dos esperanzas

Córdoba y Sucre sufren las facturas de energía más altas de Colombia, según el Dane. Buscan soluciones jurídica y legislativa para bajar los costos y frenar el alza del 60% en 2022.
Cordobeses y sucreños son los usuarios del servicio de energía a los que más altas le llegan las facturas en el país, lo que el Dane ha ratificado insistentemente. Hay dos salidas a esa situación, una jurídica y otra legislativa. La primera está en manos del Consejo de Estado, que admitió una demanda de los alcaldes del Caribe, que busca tumbar las resoluciones con las que la Comisión Reguladora de Energía y Gas (Creg) autorizó que las empresas que prestan ese servicio, en este caso, Afinia, realice unos cobros que impactan los bolsillos de los ciudadanos en estos dos departamentos. La otra alternativa está en manos de los congresistas de esta región y es que como bancada logren incluir en el Plan Nacional de Desarrollo el artículo que comprometa al Gobierno a asumir gran parte del costo de las pérdidas reconocidas de energía. Y en este punto debe prevalecer la voluntad política de quienes dicen ser los representantes del pueblo, condición que hoy más que nunca deben demostrar. No cabe duda que los altos costos de la energía en regiones como Córdoba y Sucre son el principal enemigo de la productividad económica, por eso urge que todos los actores con sensatez trabajen en un solo sentido y es lograr la disminución de las tarifas. Solo en 2022, el incremento de las tarifas de energía en el Caribe superó el 60%. Autor: El Meridiano.