
La verdad sobre las mentiras

Estamos ante una amenaza inmensa: La verdad, ahora más que nunca tiene grilletes, está maniatada.
Por Olga Lucia Bustamante Madrid Estamos ante una amenaza inmensa: La verdad, ahora más que nunca tiene grilletes, está maniatada. Cuando se juega con la confianza de las personas, cuando se pisan arenas movedizas, se pierde el control. ¿A qué estúpido juego están jugando los charlatanes? Será que por esas cabezas no pasa una respuesta tan obvia como aquella de que… “Lo que les pasa a todos me pasa a mí” O ¿Los bromistas de turno, serán de otro planeta?… ¿A quién le interesa un mundo de locos improductivos, llenos de miedo? ¿A quién beneficia desarticular toda una sociedad? ¿Cómo y dónde pretenden lograr felicidad y estabilidad, -por tan absurda labor-, si ellos también son víctimas de su propio invento? Hoy, un porcentaje altísimo de noticias es falso, fake news. Comentarios, afirmaciones, acusaciones, ofertas, señalamientos, declaraciones, falsas muertes, desastres inventados… A los adultos pensantes nos queda fácil corroborar la veracidad sobre algo. No así algunos niños y adolescentes que imitan y aplauden cualquier insensatez, porque sus pensamientos no se sustentan en evidencias ni verdades, están influenciados por promesas, facilismos, por lo novedoso y extravagante. Les divierte llevar la contraria, ser ostentosos, pisotear las reglas, ser retadores e irreverentes, romper con las tradiciones, faltar al respeto…Y estos aprendizajes se graban en su disco duro… más, cuando no hay padres o adultos coherentes que corrijan o aclaren. Ellos serán los desadaptados del mañana, con sus emociones y sentimientos confundidos. Siempre existe el recurso de utilizar el sentido común. Lo imposible siempre será imposible. Los obstáculos insalvables seguirán siéndolo. La oscuridad nunca podrá apagar la luz. Simularán parecerse, pero el alma con grandeza es inimitable. Siempre será una decisión personal imitar o no lo absurdo. Cada aparato eléctrico o eléctrico tiene un control de prender y apagar y yo decido qué hacer, qué ver, qué escuchar, y cómo hacerlo. Dispongo el rumbo de mi vida. Nuestros hijos deben aprender que el recurso de las noticias falsas manipula la percepción de la realidad, genera polarización y socava la confianza, ya que compartir esa información, es cómo si confirmáramos que uno también las cree. La IA colabora en la creación de estas noticias. No debemos dejar que nuestros principios sean arrastrados a fines desconocidos, solo porque algo está de moda. La existencia no es una modalidad que pasa y ya, es la firma que nos identifica como absolutos responsables. Es el guion que escribimos día a día con tinta indeleble.