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Opinión

La Urgencia de Actuar: Demoras y Crisis en La Mojana

Manuel Cadrazco Martelo
Manuel Cadrazco Martelo
Columnista
21 de mayo de 2025

La Mojana enfrenta una crisis que exige respuestas inmediatas. La inacción y los retrasos en obras esenciales representan una amenaza creciente para miles de personas y familias. Los trabajos en el canal de La Esperanza llevan nueve días paralizados, con apenas 6700 horas máquina acumuladas de las 25.000 proyectadas.

Por Manuel Andrés Cadrazco Martelo La Mojana enfrenta una crisis que exige respuestas inmediatas. La inacción y los retrasos en obras esenciales representan una amenaza creciente para miles de personas y familias. Los trabajos en el canal de La Esperanza llevan nueve días paralizados, con apenas 6700 horas máquina acumuladas de las 25.000 proyectadas. Este avance insuficiente evidencia la falta de celeridad en la respuesta a una situación que se agrava cada día. El deterioro de la carretera troncal que une San Marcos con Majagual ha alcanzado un punto crítico: el kilómetro 45 ya está bajo el agua, dificultando la movilidad y el transporte de bienes esenciales. Esta situación no solo incomunica la región, sino que impide el tránsito de alimentos y medicamentos, afectando a miles de familias que dependen de estas rutas para su subsistencia. A esto se suma la alerta institucional generada por la suspensión de pagos del Departamento Nacional de Planeación al proyecto vial El Portón – La Ye de Los Arrastres, por más de 11 mil millones de pesos. La obra, concebida para mejorar la conectividad en La Mojana, presenta deficiencias graves: grietas visibles, socavaciones y desportillamiento estructural. La presunta pérdida de más de 30,500 millones de pesos provenientes del Sistema General de Regalías deja en evidencia una gestión deficiente y una falta de supervisión que afecta directamente el bienestar de la comunidad. Ante esta realidad, los alcaldes de San Benito Abad, Sucre y Majagual han levantado su voz en defensa de sus comunidades, exigiendo mayor celeridad por parte del Gobierno Nacional en la ejecución de las obras. Sus pronunciamientos reflejan la urgencia de medidas concretas que eviten que esta crisis continúe profundizándose y que garanticen condiciones dignas para los mojaneros. Cada día sin acción agrava la vulnerabilidad de la población. La única respuesta aceptable es actuar con rapidez, asignar los recursos adecuados y garantizar la supervisión eficaz de cada proyecto. La crisis actual expone la necesidad de transformar cada retraso en un llamado a la responsabilidad y el compromiso social. Solo un esfuerzo coordinado podrá devolver a La Mojana la seguridad y estabilidad que sus habitantes merecen. La región no necesita más promesas, sino soluciones concretas. Es imprescindible que las obras de mitigación se aceleren, que los recursos se asignen con eficacia y que la comunidad sea escuchada en cada decisión. La Mojana no puede esperar más.