La tienda de la confianza
La universidad estrena una "tienda de la confianza" sin vigilancia: un experimento de intercambio de libros basado en la honestidad. El proyecto busca fomentar la lectura y los valores en Sincelejo.
Por Lewis Gregorio Pereira González Hoy inauguramos en la universidad para la cual trabajo una versión muy particular e interesante de la tienda de la confianza. Como se sabe esta es una idea que viene de Europa y qué consiste en una tienda que no tiene quien la atienda, es decir, que se atiende sola, no tiene una persona que vigila o que cobre por los productos que allí existen y, por tanto, es responsabilidad de quienes asisten pagar o tomar el cambio. Como se podrá imaginar es un dispositivo que pone a prueba la honestidad. Hace poco vi un documental sobre un conjunto de tiendas de este tipo que se pueden conseguir en las carreteras alemanas que están llenas de víveres y que permanecen solas, sin un alma en los alrededores; la gente llega, toma los productos que necesita y paga su valor poniendo el dinero en el lugar que corresponde y llevándose el cambio. Otras modalidades dejan periódicos para que la gente los tome y deje el dinero. En nuestro caso, ensayamos una modalidad diferente que consiste en dejar un libro como pago para poderse llevar otro, en una estantería pública colocada en los pasillos de la universidad y que, por esa misma razón, no involucra dinero. Solo se trata de intercambiar libros, la condición para llevarse uno es dejar otro. Por supuesto, funciona sola de manera que la persona debe ejercer su honestidad y ponerla en práctica. Esta modalidad nos parece más interesante porque, además de ser un sitio para practicar los valores, fomenta la lectura entre los jóvenes que tanta falta hace. Y en este caso, también hay que decirlo, se trata de un experimento social de cultura ciudadana, que también nos hace mucha falta; sensibilizar a la gente sobre los valores que son necesarios para construir convivencia. Muchos nos dicen que eso no va a dar resultado en Sincelejo, que la gente aquí no es así, pero lo mismo he escuchado en ciudades como Cartagena, la autoimagen negativa que tenemos es fuerte. Normalmente en este tipo de iniciativas en otros países y en Cartagena también, el porcentaje de éxito supera el 90%, por lo cual tenemos más de 90% de personas honradas y menos de un 10% que no lo son. El semestre que viene lo haremos con una modalidad tradicional que va a incluir dinero, luego les contaré como terminó.