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Opinión

La navidad

Édgar Arrieta González
Édgar Arrieta González
Columnista
24 de diciembre de 2022

La Navidad, arraigada en la tradición, evoca hermandad y buenos sentimientos. Un tiempo para compartir, perdonar y recordar el amor al prójimo, buscando un mundo mejor. ¡Feliz Navidad!

Por: Lewis Pereira González. La Navidad hace referencia a una tradición bien establecida que promueve los mejores sentimientos en las personas, que se distingue por el hecho de que tanta y tanta gente recuerda el deber de compartir en familia y festejar con los mejores sentimientos de hermandad. Es la época del año en la que el mundo cristiano busca compartir con los demás lo mejor que tiene que ofrecer, siguiendo las enseñanzas de Jesús; y si muchos ya no recuerdan el motivo religioso que hay en el fondo de toda la tradición, es porque la sociedad del presente y los afanes de la vida, a veces, no permiten ver con claridad. Vivimos tan distraídos, en medio de tantos avatares, que no reparamos en el mensaje de fondo. No importa que la celebración se remonte a la Roma imperial, o que haya que vincularla a la veneración al sol, o rastrearla hasta el antiguo Egipto, al menos en lo que se refiere a la fecha en sí, a nosotros nos sirve para recordar el amor al prójimo y el sacrificio por el otro. Un árbol de Navidad en la sala de la casa, por ejemplo, aunque tampoco tenga que ver directamente con Jesús, recuerda a Jesús y configura nuestra noción de Navidad. Ese árbol es el recordatorio del deber de mostrar nuestros mejores sentimientos, no pelear con el vecino, no discutir, perdonar. Vaya, pues, nuestro deseo de buena voluntad y hermandad para los colombianos que luchan cada día y trabajan por hacer de este mundo un lugar mejor, los que luchan por sus hijos, hermanos y ayudan a sus padres, y también los que viven solos y ya han perdido todo. Mis respetos para estos últimos porque ya cumplieron su propósito. Les deseo que el hechizo de la Navidad los encante y los proteja y les permita hacer buenas obras por los demás. A todos los que leen estas líneas les ruego, por favor, tomarse un momento del día y hacer algo por los demás, regalen un poco de comida, regalen un juguete, hagan feliz a por lo menos una persona; escojan una de entre las muchas que hay en el mundo y háganla feliz, aunque sea por un instante.  No importa que usted no tenga mucho para dar, lo que importa es el gesto, sientan esa dicha que surge cuando hacemos feliz a alguien, y luego mire por la ventana y sienta el deber cumplido. Feliz navidad para todos y un gran abrazo fraterno.