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Opinión

La mejor opción

Selma Samur de Heenan
Selma Samur de Heenan
Columnista
10 de mayo de 2026

“Un gobernante sabio instruye a su pueblo; el gobierno del prudente es ordenado. Según el gobernante, así son sus ministros; según el jefe de la ciudad, así son sus habitantes. Un rey licencioso arruina a una ciudad; si los gobernantes son sensatos, la ciudad crece.” Eclesiástico 10, 1-3

“Un gobernante sabio instruye a su pueblo; el gobierno del prudente es ordenado. Según el gobernante, así son sus ministros; según el jefe de la ciudad, así son sus habitantes. Un rey licencioso arruina a una ciudad; si los gobernantes son sensatos, la ciudad crece.” Eclesiástico 10, 1-3 En esta época en la que la cultura de la muerte impera, el relativismo moral aflora, la inseguridad aumenta, la institucionalidad se debilita y los valores éticos parecen desdibujarse cada vez más, resulta necesario recordar que muchas veces es precisamente en los momentos más oscuros cuando los pueblos reaccionan, vuelven su mirada a Dios y surgen líderes capaces de impulsar grandes transformaciones para sus comunidades. Con lo anterior, quiero aterrizar en la situación preelectoral en que se encuentra Colombia. Iván Cepeda representa la continuidad de un nefasto proyecto político que ha profundizado la polarización, el caos, la corrupción y el debilitamiento de la vida democrática del país. Sus planteamientos ideológicos y los de su compañera de campaña generan enorme preocupación en quienes consideramos prioritario defender la vida, la familia, la autoridad legítima, la libertad económica y los valores sobre los cuales se construye una sociedad sana. Paloma Valencia, por su parte, posee cualidades personales e intelectuales y es vista por muchos como un mal menor frente al peligro que significaría mantener el proyecto político actual. Sin embargo, sus alianzas y especialmente su fórmula vicepresidencial generan serias y crecientes inquietudes por la incoherencia que vienen reflejando en asuntos fundamentales para nuestro futuro. En medio de este panorama, Abelardo De La Espriella es la única opción que le da una verdadera oportunidad a Colombia. Tiene independencia política, claridad y firmeza en sus principios, carácter para enfrentar las estructuras que tanto daño le han hecho a la Nación y una visión decidida de recuperación institucional, moral y económica. A ello se suma el gran acierto de haber elegido como su fórmula a José Manuel Restrepo, cuyos valores, formación y experiencia complementan de manera muy positiva su proyecto de gobierno y reflejan un equipo en extrema coherencia. En esta ocasión, no tenemos por qué conformarnos con votar por un mal menor. Hoy existe la posibilidad de respaldar una excelente dupla presidencial y comenzar a reconstruir la patria milagro que millones de colombianos anhelamos para nuestros hijos y para las futuras generaciones.