
La improvisación no funciona en Sucre

El departamento de Sucre enfrenta un desafío presupuestario que exige innovación tecnológica y eficiencia. Prioriza la gestión del conocimiento para cerrar la brecha financiera e impulsar el desarrollo.
Por: Francisco Montes Vergara El presupuesto limitado que tiene el departamento de Sucre requiere una alta ingeniería económica acompañada de mucha innovación ingenieril con el fin de que los desarrollos tecnológicos cubran los faltantes presupuestales. Esto quiere decir, que se debe usar la eficiencia que nos permite la tecnología y la gestión del conocimiento para cerrar la brecha presupuestal que nos impide ejecutar proyectos. El departamento de Sucre no puede seguir soñando, vivir de promesas y de los hermosos paisajes que ofrece el Golfo del Morrosquillo; del horizonte que se visualiza cuando se une el cielo azul con los espejos de agua de las ciénagas rodeados de taruyas verdes, muy comunes en el sur del Departamento; de la trashumancia del ganado mezclada con el paisaje de las ciénagas y los verdes pastos; del orgullo de la gastronomía con el mote de queso, el jugo de zapote o el chicharon con yuca; debemos pasar de este estadio, al espectro de los mercados desarrollados donde las finanzas y el sector bancario se mueven con el valor agregado de los proyectos tecnológicos y por los rendimientos de los diseños de ingeniería. Que el agro y la ganadería se muevan en una cadena de procesos en los mercados internacionales y podamos conocer la caracterización de los productos que se venden en el mercado público de Sincelejo; esto como un avance a la economía de la información. Indispensable tener claro que si bien es cierto los ingresos propios dependen en un 50% del tributo de bebidas, en especial la cerveza, también es una verdad que no es la única fuente de ingresos. No podemos estar sujetos a recursos que dependen del consumo pues cambiaran según sus volatilidades. Los recursos propios no superan el 20% del presupuesto. Dentro del comportamiento de estos no hay que dejar de lado los resultados que se presentan desde la estructura contable y financiera toda vez que año a año se presentan excedentes de capital en razón a que no se ejecutan los recursos de manera oportuna. Aquí hay un costo de oportunidad desperdiciado. Ante lo dicho, no solo deben jugar las sumas de dinero. Es indispensable organizar los flujos de caja pues con ellos se maneja el crédito en el sector bancario y en esa medida organizar avances de obra y proyectos eficientes.