
La importancia de la compañía real

Un científico realiza una investigación sobre cómo alargar la longevidad en los humanos.
Por Olga Lucia Bustamante Madrid Un científico realiza una investigación sobre cómo alargar la longevidad en los humanos. Al mismo tiempo un estudio sobre la conducta social moderna, realizado por las universidades Harvard y Stanford concluyen algo escalofriante: La recesión de la amistad y los afectos, son una pandemia silenciosa ‘real´ en la actualidad. Él se cuestiona “¿Iré en la dirección correcta, o sería más productivo enfocarme en el equilibrio celular para que el cuerpo conserve su armonía natural y cada persona experimente su existencia en estado de salud, el tiempo que le toque, confiando su ciclo de vida al mandato de la fe espiritual? ¿De qué sirve alargar los años de vida si al mismo tiempo estamos acortando los vínculos? Muchos adultos mayores en soledad. Las amistades profundas y el compartir están desapareciendo. Se abren programas universitarios que enseñan cómo obtener amistades, porque ya no se dan de manera natural. Amistades de chat permanentes pero superficiales. Concluye que sin contacto físico no se revelan los verdaderos sentimientos, sin abrazos y risas de amigos, sin conversaciones profundas y sinceras que puedan dar origen al verdadero afecto y amor. La familia desmembrada. Relaciones de pareja atomizadas. Intención de procrear en descenso. Relaciones con otros intereses. La virtualidad reemplazó lo vital: la convivencia. Más conectados que nunca pero más lejos que siempre. Dice: La ciencia deduce que el aislamiento social acorta la vida. Aumenta la demencia, la depresión y las enfermedades cardiovasculares. El estudio afirma que la mayor fuente de felicidad y de salud son las relaciones humanas, la integración entre personas que se aman y comparten afectos. ¿Queremos juventud eterna para una soledad eterna, sin presencia de otros con quien compartirla? ¿Longevidad para celebrarla con quién? La verdadera salud está en las células y en la compañía. Cuando el espíritu se apaga no hay antioxidante que lo encienda.” La amistad y la familia son medicina emocional, física y espiritual. Nos falta valor para favorecer lo que realmente amamos. Luchemos por vidas más compartidas, recuperemos el abrazo sincero, congreguémonos alrededor de la mesa con amigos reales lejos de las pantallas. La longevidad tiene sentido si no caminamos solos. El peor castigo no es la ignorancia sino insistir en ella. “Aprendemos a amar, no cuando encontramos a la persona perfecta, sino cuando llegamos a ver de manera perfecta a una persona imperfecta.” Sam Keen