
La hija de la desconfianza

La desconfianza política en Sucre, Colombia, es el foco de atención. Un gobernador elige a su sucesor basándose en la confianza personal, no en el bienestar de los ciudadanos, generando debate sobre prioridades y futuros políticos.
Por: Manuel David Arrieta. Desde el siglo V en Grecia, cuando la palabra política tomo popularidad con el desarrollo de la obra de Aristóteles titulada justamente ¨ POLÍTICA´, ha sido la confianza la clave principal para obtener el tan anhelado favor popular. Así las cosas, se estructuran propuestas de gobierno o se presentan ideas tendientes a ganar la confianza de nuestros conciudadanos. Pero muy a pesar de su necesidad, la confianza se ha convertido en un bien escaso en nuestra política. Sucre está a punto de convertirse en el único departamento del mundo, en el cual la desconfianza del gobernador en sus amigos o socios políticos, sería la determinante para escoger candidato a la gobernación. Es decir, el primer mandatario, por no confiar en nadie diferente (palabra satanizada para los sucreños), le entrega durante cuatro años la administración de la tienda de 10.700 km² que se llama SUCRE a una persona que le genere tranquilidad para él y su grupo político e intranquilidad a un millón de sucreños, que entienden que el desespero por mantener el poder eclipsan la real necesidad de los sucreños. Aquí surge la siguiente reflexión ¿Pensó en los sucreños el primer mandatario con dicho argumento de escogencia o pensó mezquinamente solo en su grupo político? ¿Valdría la pena preguntarle, si la desconfianza política que tiene el primer mandatario con sus amigos políticos, es la misma desconfianza que tiene con los profesionales sucreños designando extranjeros para que nos gobiernen? ¿O es la misma desconfianza o temor que un particular diferente a sus familiares, sea quien le vigilen la sana inversión de los recursos públicos del departamento? Que están esperando los socios políticos del gobierno departamental para darse cuenta de que este se encuentra perdido en un laberinto de deseos políticos, háganle saber que quien le va a quitar el poder político no son los amigos, sino el millón de sucreños que se fatigaron por estas actuaciones, díganle que la política devuelve lo que en ella se coloque, seguro devolverá desconfianza a quien desconfía, señores diputados y exdiputados precandidatos, en esta novela los finales si importan, nadie les podrá asegurar un papel en la transformación de sucre si ustedes no luchan, no les de miedo revelarse, el miedo es una forma que adopta el fracaso, no confíen en alguien que no confía en ustedes, no permitan que la ansiedad de poder de una familia los lleve a aplazar sus sueños políticos y el de un millón de sucreños, si siempre las primeras partes son mejores y miren lo que está pasando, que se dejara para esta segunda parte de esta triste novela llamada “LA HIJA DE LA DESCONFIANZA”.