Cargando indicadores...
Sucre Logo
Imagen del artículo
Opinión

La descentralización en desarrollo

Susana Viera
Susana Viera
Columnista
14 de julio de 2024

Eduardo Verano de la Rosa lidera la descentralización en Colombia, proponiendo mayor autonomía regional y recursos. Su proyecto de ley busca un impacto socioeconómico significativo, pero surgen interrogantes sobre el costo y control fiscal.

Por Susana Viera Si buscamos una voz para dilucidar sobre el porqué, el cómo y hacia dónde va el proceso de descentralización en Colombia, muchas rutas nos conducen a Eduardo Verano de la Rosa, su nombre se menciona en cada foro o panel sobre esta temática. Este atlanticense abandera el fortalecimiento de los gobiernos locales y regionales, viene proponiendo medidas para transferir mayores recursos y responsabilidades a los territorios, buscando así reducir las desigualdades regionales y mejorar la calidad de vida en todo el país. Verano de la Rosa ha participado activamente en la política colombiana desde hace varios años. Es conocido por su trayectoria como político y ha ocupado diversos cargos, incluyendo ser Gobernador del Departamento del Atlántico y Senador de la República de Colombia. Estos roles le han permitido influir en políticas relacionadas con la descentralización, el desarrollo regional y otros temas de interés nacional. Hoy escuchamos ecos de su voz a decibel congresional. Actualmente cursa en el Congreso de la República el Proyecto de Acto Legislativo 018 de 2024, proponen incrementar los recursos del SGP del 20% al 46.5 % de los ICN, para impactar considerablemente en las finanzas de las regiones e impulsar su desarrollo socioeconómico desde las particularidades y necesidades locales. Este proyecto es visto como un paso importante hacia una gobernanza más equilibrada y equitativa en Colombia. Preocupa el impacto fiscal de la descentralización en las finanzas de la Nación. Indiscutiblemente, descentralizar tiene costos adicionales, no es solo aumentar la asignación de recursos a las Entidades Territoriales. Es inevitable preguntar ¿cuánto le costará al país o a los contribuyentes? Cómo la redistribución de recursos, la autonomía administrativa y financiera influirán positivamente en los niveles de ejecución presupuestal, en el incremento de la calidad y cobertura de servicios, y especialmente en la economía regional. Si la descentralización es sinónimo de autonomía administrativa, de potestad para priorizar, ordenar y hacer, ¿hasta dónde el autocontrol? Los cambios en el SGP exigen mayor rigurosidad en los sistemas de control que garanticen el buen destino de los recursos directamente administrados por los departamentos y municipios. Es éste el salvavidas para un país con un índice de corrupción que nos ubica en el ranking mundial en el puesto 92. No deja de ser un sendero pedregoso. Materializar el desarrollo regional es el gran objetivo, y si el faro es la descentralización con enfoque diferencial, bienvenidos los hospitales, centros educativos, empleo, infraestructura vial, vivienda y mucha calidad de vida a Chocó, Guajira, Cauca, Nariño y Amazonas. Finamente, no podía darse en tiempos de guerrilla y paramilitarismo. La descentralización diferencial sigue en desarrollo, de verano a primavera.