
La conciencia tiene voz

En la búsqueda de la verdad, a menudo nos encontramos con diferentes perspectivas. La fe y la espiritualidad, analizadas desde la conciencia individual, guían el camino hacia la conexión con lo divino.
Por: Olga Lucía Bustamante Madrid En la medida que caminamos por la vida vamos entendiendo razones, unas para avanzar y otras que hay que desmontar. La dificultad está, en que las razones de unos no son los argumentos de otros, y tú debes decidir si las callas o las compartes; aun a sabiendas de las consecuencias de pensar, experimentar y sentir, diferente. La verdad es verdad en sí misma, nadie es su dueño, independiente de las muchas interpretaciones que se les dé. La ‘conciencia individual’ es la herramienta que revela verdades, pero la mayoría de las personas no confían en sus propios criterios, prefieren basar sus creencias en opiniones ajenas, aunque eso implique irse contra el propio discernimiento, y en ocasiones, asumir conceptos de otros. “No juzgarse a sí mismo limitado, solo indica que ahí está la limitación.” (Desconocido) Esto sucede al tratar cualquier tema, por ejemplo, sobre la práctica religiosa. Las palabras se quedan cortas para motivar a los hijos de la creación a creer en la cercanía del Creador. Lo que atrapa corazones es el ángulo desde donde se mira una verdad, sin distorsión ni intimidación: - Cuándo la motivación nace del amor, lo que esté propicia, y no, del miedo al castigo. - Una verdad trascendente espiritual, debe tener el objetivo de cobijar a todos, no a grupos, o a unos cuantos. - La verdad liberadora, muestra el camino para unir, en oración interior, mi espíritu con el espíritu del Creador, así como Él lo dispuso: “Mateo, 6 1. «Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial. 6. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. 7.Y al orar, no charléis mucho, como los gentiles, que se figuran, que por su palabrería van a ser escuchados. 8. No seáis como ellos, porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes de pedírselo. 9.«Orad así: Padre nuestro…” - Una enseñanza empoderadora, es, cuando a sabiendas de que ‘todos’ somos imperfectos, ‘todos’ contamos con el acompañamiento protector y amoroso de seres perfectos, en cabeza de su Creador, que tiene su templo dentro de nuestro propio ser. Las verdades, a medias y amenazantes, crean desbandadas de creyentes, que solo buscan acercarse de corazón a su Creador, en busca de crecimiento y paz, física, mental y espiritual. “El órgano que mejor habla, es el corazón, porque en él habita la Conciencia Divina”. (Desconocido)