
La cereza del pastel

El Gobierno Petro, acusado de menospreciar la Costa Caribe, busca quitar a Barranquilla la sede de la Selección Colombia. Decisiones como estas y otras más confirman una supuesta aversión regional.
Por Ismael Guerra de la Ossa Si faltaba algo para confirmar y reconfirmar lo que hemos venido diciendo en esta columna periodística sobre el menosprecio que el Gobierno Petro siente por la Costa Caribe colombiana, aquí está la cereza del pastel: ahora pretende despojar a Barranquilla de ser la Casa de la Selección Colombia título que se ha ganado con creces La Arenosa durante décadas. La razón para el despojo: Barranquilla queda en la Costa y esta región, según el Gobierno Petro, no se merece ese reconocimiento, ¿por qué?, eso debería explicarlo el mismo mandatario nacional pues lo cierto es que hechos irrefutables e incontrovertibles lo confirman. Como lo sostuvimos en otros artículos, el Gobierno Petro hizo todo lo posible para que “La Puerta de Oro de Colombia”, como llamó el presidente Mariano Ospina a Barranquilla, no fuese la sede de los próximos Juegos Panamericanos. El motivo: la capital del Atlántico queda en la Costa. El Gobierno Petro le impuso un oneroso doble cobro por valorización a los vecinos de la carretera Barranquilla-Cartagena, todo porque esta obra está en la Costa. El presidente Petro suspendió la exportación de carbón a Israel con lo cual departamentos como La Guajira y Cesar dejarán de percibir 100 mil millones de pesos anualmente cosa que le importa un comino al Gobierno Petro pues estos entes territoriales son costeños y ello es razón suficiente para perjudicarlos. Y otra prueba más del menosprecio del Gobierno Petro contra la Costa: en ninguno de los 19 ministerios de su gabinete Petro nombró a una persona de la Costa Caribe mientras que a Bogotá le endonó nueve ministerios, cuatro ministras y cinco ministros, lo que corrobora dos cosas: la aversión de Petro por la región que lo vio nacer a él y a su esposa, y su carácter centralista. Y todavía hay costeños idolatrando a Petro. Y con respecto a Sincelejo, también ha quedado demostrado el menosprecio de Petro. Es una necesidad sentida que esta capital tenga una Policía Metropolitana, por aquello de lo positiva que sería para la seguridad, sin embargo, el Gobierno Petro a través de su ministro de Defensa, Iván Velásquez, se opuso rotundamente a su creación. Claro, porque es una ciudad de la Costa y nada que sea de aquí le hace ninguna gracia al Presidente. Hay más razones pero se nos acabó el espacio.