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Opinión

La casa vieja

Luis Manuel Espinosa
Luis Manuel Espinosa
Columnista
6 de junio de 2023

La casa vieja de Sincé, un testigo del tiempo, revela un pasado de pobreza y conservación. Su historia, ligada a la de otras casas antiguas, es un reflejo del modelo de vida local.

Por: Luis Manuel Espinosa Espinosa. La casa vieja es un lugar más en Sincé. Al lado de la Torre del Reloj, es una de las tantas casas que se cuentan entre las más viejas del poblado. Gracias a la pobreza se conserva intacta. Desde cuando se la ideó y construyó, hasta nuestros días, se conserva igual que al inicio. La pretensión de su constructor era que contrastara con las casas vecinas más imponentes y hermosas si se quiere. Por ejemplo, la casa de don Ezequiel Domínguez, antigua casa ucrosana, situada en una esquina de la plaza, no tiene igual. Lo propio se podría decir de la de don Luis Carlos Garrido, la casa romerana, donde naciera el famoso Chano Romero. O mencionar la de don Hortencio de la Ossa, en otra esquina de la misma, la cual ha sido reconocida como la casa de habitación de la familia García Marquez. Así que las casas viejas, tanto de la plaza como de las demás calles, guardan un pasado de angustias y una aureola de tristezas. La casa vieja de la plaza, representa no tanto una familia, como un modelo de vida propiamente. Habitada siempre por gente procedente del primer propietario, quien la legara a su descendiente inmediato, fue rescatada de la catástrofe económica en los años treinta, por su esposa, quien desprendiéndose de su pequeño patrimonio evitó un remate judicial. Hoy pertenece a un núcleo familiar, que la conserva con un carácter colectivo, en acatamiento a todos los que tuvieron antes algún derecho. La casa vieja es de todos, pero está al cuidado de unos cuantos. No se puede afirmar que es un museo, pero se podría convertir en una memoria familiar. Muchos de los mismos familiares a los que perteneció la casa, fallecieron en ella. Algunos hubieron de retornar a ese lugar, del cual provenían, para morir en su lar. Por eso, Rojas Herazo, expresó refiriéndose a la decadencia de su vieja casona en Tolú, que la ruina también tiene su esplendor… La casa vieja, esta de acá de nosotros, es, como otras, una muestra de lo que fue Sincé, en el llamado tiempo viejo. Otrora época, cuando se transportaba ganado a las breñas santandereanas, se sembraba y exportaba tabaco desde San Pedro, en ese entonces territorio sinceano, para Europa. Y se contaba con los principales hatos ganaderos de las Sabanas, gracias a la exhuberancia de las dehesas y a la proximidad de los ríos. Siendo un asentamiento indígena y, por tanto, viejo resguardo, fue igualmente poseedor de una agricultura alimentaria, trocada en la huerta de pancoger de hoy. Las casas eran lo suficientemente amplias para albergar y atesorar el futuro de una familia.