
La carrera presidencial

Sergio Fajardo, Gustavo Bolívar y Vicky Dávila lideran la carrera presidencial en Colombia, según Guarumo. Germán Vargas Lleras y Claudia López les siguen de cerca. Análisis de un escenario incierto.
Por Carlos Martinez Simahan Sergio Fajardo y Gustavo Bolívar conforman con Vicky Dávila el trio de punteros en la contienda por la Presidencia de la República, según la última encuesta de Guarumo . Un poco más lejos esta un par de finos gallos de pelea: Germán Vargas Lleras y Claudia López. Aun no se ha completado el número de contendores. Se le ha perdido respeto al primer cargo de la nación y cada uno – sin mayor prestancia o con un barniz de alto burócrata – pretende ser apto para dirigir la Nación colombiana. Después de ejercer la gobernación de Antioquia y la alcaldía de Medellín, Sergio Fajardo se ha dedicado a buscar la Presidencia de Colombia. Siempre ha representado una opción viable y respetada. Se dice que es de los pocos candidatos que no se “ ensucia ” con la politiquería. Esa ha sido su forma de gobernar y hacer política. No se le conocen enconados enemigos, aunque seguro que los tiene en una actividad que exige permanente vigilia. Es cuidadoso en sus declaraciones y se identifica por un elaborado amaneramiento conceptual y gesticular. Habla sin ofender a los adversarios, no los busca pero tampoco rechaza enfrentamientos. Como todo alto funcionario, ha debido sortear investigaciones y obstáculos de los que ha salido bien librado, goza de la confianza pública y ese haber merecido puede ayudarlo a escalar la cima. Fue en su momento el mejor alcalde y el mejor gobernador . Pero Fajardo insiste en llegar solo a la Casa de Nariño, según lo dijo en reciente entrevista para Caracol. Por ahora, se ha dedicado a entender la redes sociales “ que era un lenguaje que no conocía ”. Plantea la lucha contra la corrupción como una tarea urgente para salvar la democracia colombiana . Es obvio , ese monstruo de mil cabezas parece tener vida eterna. El ultimo escandalo sobre “ papá Pitufo ” es apenas uno mas en el escenario de la actividad gubernamental a todos los niveles. Su fin se hace mas que necesario pero luce imbatible. El estiércol del diablo sigue untando las mas altas esferas de todos los gobiernos. Una frase de Fajardo hace de escudo protector frente a las tentaciones de las alianzas: “ la forma como se llega al poder así se gobierna “. Y el caso Benedetti le viene como anillo al dedo. Claro que Petro debe tenerlo a su lado, es que Benedetti sabe mucho, basta con oír los audios cuando montó en cólera contra Petro y Laura Sarabia. Así concluye su razonamiento. Este docente matemático se niega a comprender la sumas y restas del activismo electoral, tan inevitable como necesario, para triunfar en la competencia sin cuartel que es la lucha por el poder. Está inmerso en uno de los pecados políticos de América Latina: El Angelismo. Por eso mismo, le da mas importancia a sus valores que a la dura realidad del acontecer político . Ignora que la opción no es desconocer valores sino reconocer los valores de los contendores para armar alianzas ganadoras. Además, las realidad es que la ciudadanía es “ posibilista ” , tiende a votar por un ganador: “ no voy a votar mi voto ”, es una expresión que se escucha mucho frente a las urnas. Es la Realpolitik, diría Tucídides. En todo caso, intuyo que en algún momento Fajardo llegara de puntero. No conozco a Gustavo Bolívar, pero se comenta que es buen administrador y honesto. Su ascenso en las encuestas es de las sorpresas de la política. “Petro, yo te amo”, puede ser su lema de campaña. También es cierto que aún no han entrado en la liza los candidatos del Centro Democrático, el Partido Conservador y el Partido Liberal . Aunque los augurios no les favorecen a los salidos de las viejas colectividades, éstas conservan suficiente fortaleza histórica para hacerse presentes y decidir la Presidencia de la Republica.