
Jóvenes sobresalientes.

“Nadie tenga en poco tu juventud; más bien sé ejemplo de los fieles en la palabra, en la conducta, en la caridad, en la fe, en la pureza” (1 Timoteo 4,12).
Por Selma Samur de Heenan “Nadie tenga en poco tu juventud; más bien sé ejemplo de los fieles en la palabra, en la conducta, en la caridad, en la fe, en la pureza” (1 Timoteo 4,12). Hoy estamos de fiesta por la canonización simultánea de dos santos: Pier Giorgio Frassati y Carlo Acutis. Ambos, nacidos en familias con prestigio y abundantes privilegios dada su buena posición social, vivieron como si la santidad fuera la única riqueza verdadera. Tenían todas las comodidades, pero eligieron el camino del Evangelio como fuente de bienestar. Pier Giorgio, con su carácter entusiasta, fue deportista, montañista y líder entre sus amigos. Se le conocía por su jovialidad y entrega al servicio de los pobres, de los enfermos y olvidados. Carlo Acutis aprovechó hasta el último segundo para anunciar a Jesús. Como cualquier adolescente disfrutaba incluso de los videojuegos, pero con límites: únicamente participaba en aquellos que fueran sanos, sin violencia ni temáticas oscuras, y solo una hora a la semana. Lo que definió su trayectoria fue el amor a la Eucaristía, con el que logró crear una exposición digital sobre los milagros eucarísticos en el mundo entero. Entendió que Internet podía ser un medio para llevar a Jesús a millones de personas y así lo hizo. Sus testimonios demuestran que la santidad no es aburrida ni exclusiva para los mayores de edad. Que cuando se vive lo cotidiano haciendo de manera extraordinaria lo simple y ordinario, transformamos nuestra existencia en un sendero gozoso hacia la eternidad. Muchos padres creen que, sin distracciones, redes, pantallas ni regalos excesivos, los hijos se aburrirán. Pero la experiencia de estos dos muchachos muestra exactamente lo contrario, porque hallaron contento verdadero en lo sencillo, en lo correcto, en lo puro y santo. Vivieron con una alegría que el mundo no puede dar y nos recuerdan que en Dios la vida temprana alcanza su verdadera realización. Pier Giorgio y Carlo son la respuesta a quienes piensan que la fe es pesada o sin brillo. Sus vidas, tan cercanas y llenas de fervor, nos invitan a decir que la santidad es posible hoy y que, lejos de ser una carga, es la mayor aventura para quien anhele la verdadera alegría. “La caridad no debe contentarse jamás: no tiene límites”. Pier Giorgio Frassati (†24 años) “La Eucaristía es mi autopista al Cielo”. Carlo Acutis (†15 años)