
Invertir con puntos de referencia

En estos últimos meses he estado analizando las dinámicas de los procesos de inversión. Resulta que invertir en Colombia no es otra cosa que hacer negocios. Adicionalmente, las inversiones están sujetas a movimientos del sector público. Ante este escenario el resultado es la demora en la evolución de los flujos de capital. Esto genera tiempos muertos. En consecuencia, se ha venido acumulando atrasos que han afectado el crecimiento y el desarrollo socioeconómico.
En estos últimos meses he estado analizando las dinámicas de los procesos de inversión. Resulta que invertir en Colombia no es otra cosa que hacer negocios. Adicionalmente, las inversiones están sujetas a movimientos del sector público. Ante este escenario el resultado es la demora en la evolución de los flujos de capital. Esto genera tiempos muertos. En consecuencia, se ha venido acumulando atrasos que han afectado el crecimiento y el desarrollo socioeconómico. Una realidad que tenemos es que el mayor inversionista es el Estado y por ello muchos proyectos dependen de la administración pública. Pero también tenemos la otra cara de la moneda: la desconfianza. Esta actitud existe en el inversionista privado. A todo esto, hay que agregarle el hermetismo en el manejo de proveedores. Asimismo, los márgenes de ganancia son cortos. Sobre este punto, es necesario decir que dependen de los mercados y del tamaño de la economía. Están sujetos a las tasas que maneja el sector financiero. Este es un aspecto que amarra a los flujos de capital porque de aquí se desprende la productividad marginal del capital. Como si esto fuera poco, existen las preferencias en Colombia por sectores económico. Esto es: por parte del gobierno, se define en los programas cuáles serán los sectores que se van a impulsar durante el mandato de los cuatro años. Por otro lado, desde el sector privado es usual observar e identificar las actividades económicas que están de moda y con ello meter recursos; es decir, se puede llamar esta conducta como inversiones golondrinas. Dado lo anterior los capitales brincan de un lado a otro, pero no se consolidan en la producción y menos en los ciclos que debe cumplir el capital para encontrar los puntos de eficiencia y su productividad marginal. En Colombia se ahorrarían costos de transacción y operativos si se analizara la relación entre la rentabilidad que ofrecen los productos financieros con respecto a proyectos, más aún ahora que está de moda los emprendimientos. Otro punto de referencia es el dólar; este es el más incierto y el menos aconsejable. Hay la costumbre de decir que el dólar sirve para cuidar la debilidad monetaria. No obstante, es utópico y comercial porque finalmente el consumo es en pesos y está amarrado a la volatilidad de los mercados internacionales.