
Instalación del Congreso 2026-2030

La instalación del nuevo Congreso el lunes, para el periodo 2026-2030 marca un punto de partida decisivo para el país de cara a los próximos 4 años. En el caso del Departamento de Sucre, la llegada de una bancada de ocho congresistas —cuatro senadores y tres representantes, sumada la curul CITREP de Montes de María— abre una oportunidad real para que la voz del departamento tenga peso en las discusiones nacionales, siempre y cuando logremos converger en temas comunes y construir una agenda colectiva que trascienda colores políticos y responda a las necesidades de nuestra gente.
La instalación del nuevo Congreso el lunes, para el periodo 2026-2030 marca un punto de partida decisivo para el país de cara a los próximos 4 años. En el caso del Departamento de Sucre, la llegada de una bancada de ocho congresistas —cuatro senadores y tres representantes, sumada la curul CITREP de Montes de María— abre una oportunidad real para que la voz del departamento tenga peso en las discusiones nacionales, siempre y cuando logremos converger en temas comunes y construir una agenda colectiva que trascienda colores políticos y responda a las necesidades de nuestra gente. Este Congreso llega con retos enormes: seguridad, crecimiento económico, empleo joven y adaptación a nuevas tecnologías. Son asuntos que no admiten improvisación y exigen una visión moderna, técnica y profundamente conectada con las realidades territoriales. Por eso celebro que gran parte de esta nueva legislatura esté compuesta por caras jóvenes de la mano de quienes ya tienen experiencia. El relevo generacional no es solo un cambio de nombres; sino que es la posibilidad de poner sobre la mesa debates que antes no tenían espacio y de impulsar una política más cercana a la ciudadanía, más transparente y más consciente de los desafíos del siglo XXI. También será un Congreso que deberá actuar con juicio frente a la entrada del nuevo gobierno. El equilibrio de poderes es esencial para la democracia, y el legislativo tiene la responsabilidad de ejercer control político serio, informado y constante. Hoy la ciudadanía está más pendiente de la actividad legislativa, entiende mejor los procesos y exige resultados. Ese escrutinio es sano y necesario, y obliga a los congresistas a estar a la altura del momento. Para departamentos como Sucre, es clave que el Congreso siga acercándose a los territorios. La Mojana, la educación, el estado de las vías, la infraestructura productiva, la atención a las zonas rurales y la gestión del riesgo tienen que seguir en la agenda. Necesitamos que nuestros congresistas lleven estas prioridades a las comisiones, a los debates y a la agenda nacional, con la convicción de que el desarrollo del país también pasa por resolver las deudas históricas con regiones como la nuestra. Confío en que esta bancada sucreña sabrá asumir el reto con responsabilidad y compromiso. Les deseo los mejores éxitos a quienes hoy nos representan. Su trabajo será determinante para que Sucre avance, y estaremos atentos, acompañando, exigiendo y celebrando cada paso que contribuya al bienestar de nuestro departamento.