
Infraestructura de ciudad

Para un ecosistema empresarial próspero, la infraestructura física y tecnológica es crucial. Ciudades latinoamericanas deben mejorar vías, telecomunicaciones y resiliencia ante desastres, atrayendo inversión.
Por Manuel Andrés Cadrazco Martelo Para crear un buen ecosistema empresarial dinamizador de la economía, es clave, entre otras cosas que como ciudad se piense en garantizar a mediano y largo plazo la infraestructura física necesaria para eso; vías, terrenos de construcción, enfocar la ciudad según su ubicación geográfica, entre otras, son medidas en que los gobiernos venideros deben pensar. Hoy en día, la infraestructura en América Latina y el Caribe presenta grandes desafíos, que se agudizarán durante los próximos años. La región tendrá ciudades más pobladas y grandes, asentamientos en condiciones complejas de acceso, aumento de la tasa de motorización, altas vulnerabilidades a desastres naturales, y cambios en el clima que definirán nuevas reglas de juego. Para sobrellevar estos retos, los gobiernos deben prepararse y trabajar en temas como la movilidad como servicio integrado y sostenible; la flexibilidad en las redes energéticas y la incorporación de nuevas energías renovables; la mejora en la eficiencia de la prestación de los servicios públicos y la anticipada gestión de los activos y recursos; la resiliencia ante desastres naturales. En primer lugar, la proximidad al mar puede ser una ventaja competitiva para atraer empresas que se beneficien del transporte marítimo o que estén relacionadas con la industria costera, planificar y desarrollar parques industriales modernos y bien equipados con conexiones logísticas eficientes, facilitará la instalación de empresas relacionadas con la pesca, el turismo, la logística y otras actividades. Además, en la actualidad, la tecnología y las telecomunicaciones juegan un papel crucial en el éxito de muchas empresas, asegurarse de que la ciudad cuente con una infraestructura de telecomunicaciones sólida sumará puntos en infraestructura para el comercio. Por otro lado, la ciudad debe desarrollar espacios como aceleradoras o centros de innovación donde los emprendedores puedan conectarse, trabajar en conjunto y recibir apoyo para desarrollar sus ideas y negocios; estos espacios pueden actuar como imanes para atraer talento y nuevas empresas al área. Por último y no menos importante, se requiere de la ampliación y optimización de la malla vial y accesos a la ciudad; se debe realizar un estudio detallado del flujo vehicular y planificar la construcción de nuevas carreteras o la expansión de las existentes; esto de la mano con el desarrollo de corredores industriales y logísticos, pues al concentrar las actividades industriales y logísticas en áreas designadas, se puede mejorar la movilidad y evitar la dispersión de las empresas, lo que facilita la planificación urbana y el acceso a servicios compartidos.