
Indígenas y Afros

Colombia, con un Estado Social de Derecho, enfrenta desafíos en la protección de los derechos de indígenas y afros. Discriminación, pérdida cultural y líderes corruptos obstaculizan su desarrollo y autonomía.
Por Édgar Arrieta González Nuestro país se ciñe por un Estado Social de Derecho con reconocimiento a sujetos colectivos y multiculturales que se recogen en jurisdicciones especiales habitadas por la población indígena y afros, que entre otras son inalienables, así como la delimitación de sus territorios como derecho natural, participación en el desarrollo nacional y apoyo en el desarrollo interno de sus comunidades. Así mismo es relevante sostener que la preservación cultural no es el aislamiento, ni que las entidades son fronteras cerradas. Los indígenas y los afros necesitan expresarle al país que existen, que también son seres humanos e hijos de Dios, que para ellos son pocos los aportes de la globalización ya que han traído como consecuencia a estas comunidades la pérdida en gran escala de sus identidades culturales. Estas etnias, muy a pesar de la heroica resistencia que han ofrecido en defensa de sus derechos siguen siendo perseguidos y humillados. Cuando se organizan para recuperar sus tierras, defender su cultura y exigir sus derechos se les ha respondido en muchas ocasiones con represión, se han asesinados decenas de sus dirigentes, encarcelados, sus viviendas quemadas y cultivos arrasados. Luchar por los derechos humanos fundamentales como son la tierra, la cultura y organización; igualmente por la dignidad y el derecho a la vida de sus razas, defendiendo su autonomía la cual no se debe subordinar a ninguna organización ajena, sino de ponerlas en práctica fruto de sus capacidades y esfuerzos. Lástima que algunos dirigentes de estas comunidades se han aprovechado de las necesidades de sus gentes para beneficio personal. Los afros y los indígenas son muchas veces vistos en nuestro medio de manera despectiva, discriminadamente, cercenando de esta manera el derecho de igualdad, trayendo como consecuencia el arrasamiento de los sistemas propios de sus vidas garantes de su auto- sostenimiento. Es tarea primordial por los que dicen defender sus derechos culturizar totalmente sus identidades culturales, acabar con lo alienable, luchar honestamente por sus derechos y territorios que legalmente les pertenecen, lo que traería como resultados el sostenimiento de unos valores y principios ancestrales con sabiduría y pensamiento propio, que nacen de la madre tierra, pues esta no es solo el valor económico sino el valor espiritual. Los indios y afros de Colombia unidos étnicamente están en capacidad de elegir congresistas que los representen y defender sus derechos, infortunadamente la mayoría de sus líderes son unos oportunistas y vividores que en tiempos electorales entregan sus comunidades al mejor postor político recibiendo jugosas entradas económicas. Que lastima.