
Inaugurar, sí, explorar, no

Irene Vélez, ministra de Minas y Energía, inauguró servicio de gas, pero el acto generó cuestionamientos. Contradicciones en sus posturas sobre hidrocarburos y "justicia energética" la ponen en la mira.
Por: Ismael Guerra de la Ossa. Muy oronda, alegre, complacida y hasta exultante, se le vio a la ministra de Minas y Energía, Irene Vélez, el viernes 2 de diciembre, durante la inauguración del servicio de gas domiciliario en Canutal y Canutalito, corregimientos de Ovejas, y la vereda Los Chijetes, de San Pedro (Sucre). Parecía que hubiesen sido obras suyas, pues sin empacho alguno así lo dio a entender: “El acceso al gas natural en zonas como estas hacen parte de la lucha por la justicia energética”, dijo. ¿De qué justicia energética hablaría? ¿La suya? ¿La del gobierno Petro? ¿Sería que se le olvidó que el presidente Petro considera a los hidrocarburos y a la minería como un veneno peor que la cocaína y ella misma, en consonancia con el pensamiento petrista, se ha declarado enemiga de las industrias extractivas? ¿No dijo la ministra Irene Vélez, una vez posesionada, que se suspendería la exploración de hidrocarburos en Colombia? ¿Y de dónde viene el servicio de gas natural que ella inauguró? ¿Será que podrá seguir inaugurando obras como estas sin que se detecten más yacimientos de gas en el país? Y, según este diario, la ministra Vélez “Ratificó que la pobreza energética viene desde hace tiempo y además que el impacto que esta tiene no solo es económico, sino también social”. ¿Pensará la ministra Vélez que Colombia saldrá de la pobreza energética, a la cual ella alude, frenando la exploración de hidrocarburos? ¿Acaso no son estos los que más producen energía aquí y en Cafarnaúm? Definitivamente, la ministra Irene Vélez sigue sumida en un mar de contradicciones e incoherencias al frente de la cartera que regenta: aboga por la “justicia energética” pero dijo que frenaría la exploración de hidrocarburos. Sostiene que la pobreza energética genera impactos negativos en lo económico y social, pero al mismo tiempo piensa igual que su jefe Petro en esta materia, es decir, que hay que acabar con las industrias extractivas, que son las que más producen recursos, precisamente para robustecer la economía e impactar positivamente lo social. Y que queden claro dos cosas: primera, el servicio de gas domiciliario en Canutal y Canutalito (Ovejas) y Los Chijetes (San Pedro) fueron obras de la multinacional Hocol y de Surtigas y Promigas. Segunda, a la ministra Irene Vélez le gusta inaugurar pero no explorar.