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Opinión

Ideología deleznable

Ángel Andrés Torres Hernández
Ángel Andrés Torres Hernández
Columnista
6 de agosto de 2024

El progresismo se revela: racismo, odio y envidia impulsan ataques contra un futbolista colombiano por su color de piel y diferencias ideológicas. La polémica exhibe su intolerancia.

Por Ángel Torres Hernández Tratar despectivamente de esclavo a cualquiera persona, en especial a los negros, por el solo hecho de pensar diferente, es un acto de resentimiento; hacerlo por compartir con tus rivales ideológicos, es odio; y señalarlos por no atender tu invitación, pero si la de otros, es pura envidia. Bueno, esos sentimientos son los pilares del progresismo, la envidia, el odio y el resentimiento. Luego que jugadores de nuestra selección Colombia visitaran al principal rival político del progresismo, y que uno de ellos posara de manera libre y espontanea en una muestra de habilidades equinas, los amantes de esa ideología aprovecharon ese hecho para desenfundar su resentimiento y tratar al voluntario de esclavo, por la simple razón de ser negro y pensar diferente. Racismo puro. Los Jugadores que fueron utilizados como herramienta política por la izquierda, a través de burlas y conjeturas humillantes, poseen lo que esta corriente ideológica detesta y no soporta: son disciplinados, trabajadores, aman a su país y obtuvieron riqueza gracias a su esfuerzo y talento. La fuente perfecta para el veneno progre. Al progresismo no le interesa tu libertad para elegir, este derecho solo lo respetan cuando piensas como ellos, de lo contrario te conviertes en el blanco de su narrativa destructiva, que sin escrúpulos recurre a la ofensa, se aparta de todo argumento para ridiculizar a su enemigo utilizando el Ad Hominen, no refutan afirmaciones, solo las agreden por algún factor, bien sea por su ideología, color de piel o género. Una foto del personaje a caballo haciendo lo mismo, en esta ocasión con una hermosa mujer alta, de piel blanca y de cabello rubio, bastó para demoler completamente el argumento del esclavismo, dejando en evidencia el actuar rastrero de una izquierda que cada día se muestra más despreciable. Lógicamente quedaron sin argumentos y algunos cambiaron su versión, al futbolista lo trataron de ignorante y a la señora de arribista, solo para desviar la atención y no asumir el daño causado, dejando ver que el progresismo es una religión que no admite herejes, tienes que elegir entre ser progre o ser malo y atenerte a sus agresiones. Sin duda es una ideología deleznable.