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Opinión

Humillar, verbo miserable

Marta Sáenz Correa
Marta Sáenz Correa
Columnista
18 de mayo de 2026

La humillación, según la Real Academia de la Lengua, es una ofensa que alguien o algo causa en el orgullo o el honor de una persona. En el proceso, encontramos a la persona que humilla, maltrata y lastima, que tiene mala autoestima y se siente tan devaluada que cree que tiene el derecho o el poder de menospreciar a los demás. Por el otro lado, se encuentra la persona que es humillada y maltratada.

La humillación genera una emoción desagradable e intensa que suele perdurar en el tiempo por la profundidad de su herida, afecta a nuestra estima y hace que sea muy complicado volver a construirla; es un ataque a nuestra identidad cuyo objetivo es provocarnos dolor, y hacernos sentir avergonzados. Las personas que creen que humillando a los demás frente a todos les están enseñando algo, pero en realidad lo que están haciendo es produciéndoles dolor y creando una herida que pueden llevar durante toda la vida, pues la humillación dura más que la alegría y es más intensa que la ira. Además, la palabra humillación es el acto de devaluar injustamente a un individuo o a un grupo. Evelin Lindner, médico psiquiatra y profesora de la Universidad de Oslo, una de las científicas sociales que ha estudiado el fenómeno de la humillación, como fenómeno de naturaleza emocional, complejo y extremadamente potente, la denomina "la bomba nuclear de las emociones" y manifiesta que "[…] durante milenios humillar era una obligación de los señores y humillarse ante ellos una consecuencia natural del orden divino, además de una virtud moral básica para la estabilidad y prosperidad de las sociedades civilizadas". Sostiene Lindner que la humillación es más dura que los golpes; son palabras que no se olvidan, especialmente si te las dice una persona a la cual quieres. La humillación se produce por la violación de los límites personales de la víctima, por causa de la agresión moral y física cometida por la otra persona. La humillación, según la psicología moderna, tiene más que ver con cómo se sienten los que son víctimas de ella que los que disfrutan aplicándola Una humillación hace sentir más pequeño a quien se siente vulnerable por una actitud hiriente del otro, y va directamente en contra del respeto y la dignidad, por lo cual es un ataque personal. ¿Qué hacer cuando nos humillan? La decisión de cómo tomar una humillación depende de qué tan seguro y satisfecho se encuentre cada quien con su propio pellejo. En resumen, no dejes que los dolores de las palabras huecas te quiten tu luz y tu paz; recuerda que este es solo un mal momento y lo vas a superar.