
Homenaje al profesor Jaime Gómez Quiroz

Un emotivo homenaje al profesor Jaime, quien dedicó 47 años al magisterio. Sus alumnos agradecen su inspiración, valores y labor en la comunidad, recordándolo como un ejemplo a seguir.
Por Samuel Morales Turizo Profesor Jaime, te dedico estas palabras llenas de gratitud por nuestra amistad de más de 50 años y por sus 47 años de labores en el magisterio Jaime, el buen profesor vive siempre en el corazón de sus alumnos. Has hecho de la educación un arte, un regalo, no una obligación. Los alumnos que el profesor Jaime les enseñó se sienten agradecidos por aconsejarlos, guiarlos por el sendero de las buenas costumbres. El profesor Jaime en las aulas de clase les impregnaba a sus alumnos aliento, apoyo, disciplina y su constancia por enseñarles. El secreto de la educación reside en respetar al estudiante. La enseñanza es más que impartir conocimientos, es inspirar el cambio con ideas democráticas. Los profesores se entretienen y acabas aprendiendo mucho de sus alumnos, aunque no te des cuenta. Un profesor realmente especial es muy sabio y ve el mañana en los ojos de todos los niños. El profesor bueno demuestra. Si tienes que poner a alguien en un pedestal, pon a los maestros. Son los héroes de la sociedad. Por ser un faro de sabiduría y orientación para sus alumnos. Cultivaste el amor por el aprendizaje en cada uno de tus estudiantes. Profesor Jaime muchos alumnos están agradecidos con usted, porque los llenaste de inspiración e irradiaste: Armonía, positivismo y buen trato a tus semejantes. Fuiste un maestro que mereces un gran reconocimiento por el tiempo que le dedicaste a tus alumnos en la escuela. Le enseñaste valores como la cooperación, la empatía y la solidaridad. En el sector rural, donde últimamente laboró Jaime como profesor se convirtió en un filántropo, fue solidario con la población más necesitada, correspondiendo y estar atento a los alumnos, padres de familias de lo que necesitaran. Jaime, te felicito por aportar lo positivo a tus alumnos, en tu profesión como maestro, es una tarea ardua, pero maravillosa y llena de comprensión. Tu labor como maestro es un regalo invaluable para la comunidad. Usted como profesor ha sido un ejemplo para la comunidad, nunca hubo una queja de un alumno, de un padre de familia, de un directivo, siempre con la frente en alto y una conducta intachable.