
Historias presentes

La psicóloga reflexiona sobre sus pacientes: máscaras sociales, ansiedad, autoexigencia, relaciones tóxicas, miedos y desafíos emocionales. ¿Qué ocurre en sus vidas? Un recorrido por sus historias.
Por Olga Leonor Hernández Bustamante Si. Entre sesión y sesión las historias y vivencias de mis pacientes regresan a mi mente y me atraviesan. ¿Cómo estará esa persona que llega a casa a diario y en la puerta sonríe, poniéndose la máscara para que su familia no note que tiene problemas, y muchos, en el trabajo? ¿Cómo irá manejando la ansiedad aquella mamá que tiene que hacer seguimiento a una enfermedad crónica de su hijo pequeño? ¿Cómo estará aquel autoexigente, al que nada de lo que hace le parece suficiente, que se impone tareas grandes y dolorosas a ver si en alguna encuentra sentido? ¿Qué será de aquella mujer que no regresó más a terapia, que había donado su vida al cuidado de su familia y se descubrió vacía y sin un propósito propio? ¿Qué estará haciendo ese hombre que no habla jamás de lo que siente y vive su vida en piloto automático, mostrándose siempre fuerte e invulnerable? ¿Qué estará pasando con esa mujer que cada vez que se mira al espejo no hace sino lanzarse frases agresivas que lesionan su amor propio? ¿Cómo estará ella lidiando con su juez interno, que le grita que merece castigo por pensar en ella y no en los demás? ¿Qué estará haciendo la joven que viene de lidiar todos los días con el matoneo en el colegio y que se acostumbró a esconderse y minimizarse para no ser atacada? ¿Qué hay de esa persona adicta al trabajo, que toma 2 o 3 copas de vino cada noche y que vive hace más de 40 años con una pareja a la que no ama pero de la cual no encuentra mayores motivos para separarse? ¿Qué está pasando por la mente de este señor, que se acaba de pensionar y no tiene ni idea de qué hacer con él mismo y con su tiempo ahora que no debe ir a la oficina? ¿Qué pasa con esta mujer cuyo éxito profesional logra esconder todas sus carencias y miedos? ¿Cómo amanecería hoy esta persona que espera los resultados de unos análisis para saber si por fin está libre de cáncer? ¿Qué pasa con ella, que quiere trabajar, necesita hacerlo, pero se siente condenada a estar en un lugar dónde no valoran su potencial? ¿Qué nuevas excusas habrá encontrado aquella joven para permanecer en una relación con un hombre narcisista, que no hace más que justificar en ella sus acciones egoístas? ¿Qué pasa con él, que sabe que debe irse, pero duda todo el tiempo de su fuerza y potencial? ¿Qué sucede con esta persona que vivió tanto dolor y maltrato en su infancia y ahora vive la vida como pidiendo todo el tiempo perdón por existir? ¿Qué pasa con esa mujer que quiere hacerlo todo sola y niega tajantemente su cansancio y depresión? Si. Entre sesión y sesión las historias y vivencias de mis pacientes regresan a mi mente y me atraviesan, agradecida y honrada de poder acompañarlos.