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Opinión

Historia del autismo

Remberto Burgos de la E.
Remberto Burgos de la E.
Columnista
21 de noviembre de 2023

Fray Junípero, un posible autista del pasado, comparte similitudes con otros casos históricos y modernos. Detectar signos tempranos y buscar ayuda profesional es crucial.

Por: Remberto Burgos Fray Junípero fue un discípulo de San Francisco de Asís, que hoy está registrado en la historia médica como uno de los primeros autistas conocidos. No pensaba en las repercusiones sociales de sus actos. Tomaba las palabras literalmente; se despojaba de sus ropas para regalárselas a los pobres, y no le importaba quedarse desnudo; no entendía que sus actos de bondad supusieran la furia de otros, que lo trataban de "loco". Era un hombre humilde, caritativo, inocente y cándido. La comunidad franciscana lo aprecia como a uno de los que enseñó a descubrir la sencillez, que es sublimación y simplificación de la "simple simpleza", la cual hace a una persona fiel a su esencia y sus ideales, y que no se esfuerza por ser diferente. En el ocaso del siglo XVIII, en la inquieta Francia —recién salida de la Revolución Francesa— "cazaron" desnudo en el bosque a un niño salvaje que aparentaba unos 12 años, quien se volvió un asunto público. Después de que lo vieran varios médicos y lo declararan deficiente mental incurable, finalmente el médico y pedagogo Jean Marc Gaspar Istard logró convertirse en su tutor con el auspicio del gobierno, para delinear y ejecutar un programa de tratamiento, readaptación y educación del niño, al que llamó Víctor de Aveyron. Como probablemente lo eran siglos antes —por sus comportamientos—, los llamados "locos santos" de Rusia, quienes vivieron aislados de la sociedad y libres de prejuicios. "Santos", porque así los declaró la iglesia ortodoxa rusa en el siglo XIV. Esos que eran capaces hasta de "cantarles la tabla" a los propios zares. El mismo Iván El Terrible "bajó la cabeza" frente a uno de ellos. En 1926 y en 1927 la psiquiatra infantil judía Grunya Sukhareva publicó una completa descripción psiquiátrica de ciertos trastornos mentales y físicos que presentaban seis niños y cinco niñas, los cuales conceptualizó como "psicopatía esquizoide". Prácticamente al mismo tiempo aparece la descripción de Asperger y sus cuatro pacientes: problemas de interacción social y conductas autistas sobresalientes Debemos estar atentos y con serenidad alertar a los padres cuando vemos en el niño alta sospecha de aislamiento. Acudir a los profesionales idóneos; se hacen pruebas (ADIR y ADOS) que posibilitan el direccionamiento del enfoque. Diptongo: Cada niño autista requiere un programa especial, el cual hay que elaborar y construir. No les demos la espalda.