
Hacia una nueva política de transporte aéreo

El turismo colombiano enfrenta el desafío de altos costos, especialmente en tiquetes aéreos. "Cielos Abiertos" es debatido, pero se necesitan más medidas para mejorar el transporte y abaratar precios.
Por Manuel Andrés Cadrazco Nadie estará en desacuerdo con el hecho de que nuestro país tiene mucho potencial en turismo, Colombia tiene todo en cuanto a climas, ecosistemas, gastronomía, ciudades, playas, nevados, páramos, etc. Aunque eso es una realidad, hay otra: hacer turismo dentro de Colombia es caro, aún en comparación con otros países de la región; y un punto de partida importante es el costo de los tiquetes aéreos. Aunque con el paso de los años se ha avanzado y se ha democratizado más que antes el hecho de poder viajar en avión, la aviación en Colombia sigue concentrada en ciertas rutas principales y en ciertas aerolíneas, y con un mercado en función de oferta y demanda, los precios varían mucho. El presidente en Aeroméxico mencionó en una entrevista una vez, que el precio de un tiquete aéreo al día puede fluctuar cientos de veces; así de complejo es ese mercado. En Colombia el mayor argumento de debate últimamente ha sido implementar una política de Cielos Abiertos; esto es, que las aerolíneas tengan la libertad de operar vuelos entre los países sin la necesidad de negociaciones bilaterales específicas para cada ruta; un ejemplo puede ser que Aeroméxico, por ejemplo, opere la ruta Bogotá – Montería sin tener base de operaciones en Colombia. En teoría esto promovería la competencia entre aerolíneas y reduciría los precios, sin embargo, hacen falta más medidas para un verdadero mejoramiento del transporte aéreo en Colombia. En primer lugar, hay que revisar los impuestos y tasas que tiene el transporte aéreo, el IVA sobre todo; impuestos y tasas que terminan cargándose al usuario final e inciden en el precio del tiquete. Así mismo, aún con una política de Cielos Abiertos, las grandes aerolíneas no van a venir a cubrir las rutas regionales, sino las grandes rutas, las más demandadas. Por ello en Colombia necesitamos una política de aviación regional que permita impulsar rutas a departamentos como Chocó, Guaviare, e incluso Sucre; rutas que hoy en día son muy costosas de operar y que, con incentivos a la importación de aviones, exención de impuesto, entre otras medidas, se pueden potenciar. La aviación en Colombia tiene muchos retos, y sobre la mesa están varias alternativas de política. Si se quiere avanzar en ese sentido el camino más allá de los cielos abiertos, es revisar la estructura interna del mercado en Colombia.