
¿Hacia dónde vamos?

Un análisis revela cómo ha cambiado el uso del tiempo desde 1930, mostrando el auge de la tecnología y el declive de la familia. La conexión digital domina, transformando prioridades sociales.
Olga Lucia Bustamante Madrid Recibí esta información que no la veo muy alejada de la realidad. “Cómo emplea la gente el tiempo desde 1.930 hasta hoy. Impresionante los últimos 15 años”. Instagran diegogarciafrances. Resalto algunos datos. Décadas 30 y 40: Familia 22. 71% - Escolaridad 22.44% - Amigos 18.70% -Iglesia 10.24% - Bar/Restaurantes 7.98%- Universidad 3.64%. - Conexión a datos y comunicaciones 0.00%. Décadas 50 y 60: Amigos 23.87% - Familia 19.67% - Escolaridad 16.60% - Bar/restaurantes 11.36%- Iglesia 6.20%-Universidad 5.76%- Conexión a datos y comunicaciones 0.00% Décadas 70 y 80: Amigos 26.49% - Familia 15.28% - Bar/Restaurantes 14.54% -Escolaridad 11.02% - Universidad 6,29%- Iglesia 5.48 % -Conexión a datos y comunicaciones 0.00% Décadas 90 y 2000: Amigos 27.48% - Bar/Restaurantes 13.25% - Familia 11.86% -Escolaridad 8.56% - Universidad 8.08%- Iglesia 5.23% -Conexión a datos y comunicaciones 3.25% A 2010: Amigos 24.51% - Conexión a datos y comunicaciones 20.60%- Bar/Restaurante 10.87%- Familia 9.03%-Universidad 6.94%- Escolaridad 6.78%- Iglesia 4.82% De 2011 a 2020: Conexión a datos y comunicaciones 45.59%- Amigos 18.16%- Bar/Restaurante 7.26%- Familia 6.26%- escolaridad 4.68%- Iglesia 3.21%- Universidad 2.46% De 2021 a 2024: Conexión a datos y comunicaciones 60.76%- Amigos 13.86%- Bar/Restaurante 4.91%- Familia 4.52%- escolaridad 3.33%- Iglesia 2.12%- Universidad 0.74% Los datos hablan por sí solos, el orden y las prioridades cambiaron. Es una bomba social. Observemos la degradación a la que estamos sujetos. En menos de 100 años la vida en familia pasa de 22.71% a 4.52% ¡Se desplomó! Siendo reemplazada por los ‘amigos’, quienes también resultan desplazados por la red y los aparatos, que en 2024 se toman el 60.76%. También disminuyen de manera alarmante la educación media y universitaria. Siendo el tema religioso el mayor damnificado. ¿Qué sociedad sobrevive a la mediocridad? ¿Los niños de hoy, dónde aprenden valores, solidaridad, compasión, respeto, rectitud, disciplina, límites, esfuerzo, etc… si la familia que nutre y forma, está en extinción? ¿Qué sociedad convive y perdura sin formadores, sin educación ni normas de convivencia, sin aprendizaje de habilidades y destrezas que produzcan bienestar común? ¿Para qué tanto estrés, miedo, competitividad enfermiza, corrupción y vicios?… Solo se valoran los bienes materiales, las apariencias, el yoismo y el facilismo. Se olvida que tenemos una esencia espiritual. Y, como se desconoce, no se puede transmitir su importancia. Da miedo pensar que deleguemos responsabilidades humanas a la famosa I.A. para vivir un mundo vacío e insensible a la bondad y al amor, que son los rectores universales. ¡Estamos marchando al otro extremo!