
Guajira: UCI prolongada

La Guajira clama por ayuda: corrupción, hambre y 34 niños fallecidos este año. El gobierno declara emergencia social, mientras Perú enfrenta Guillain Barre y crisis hospitalarias.
En estas páginas hemos escrito reiteradas veces sobre la situación de la Guajira, donde solo se ve corrupción, miseria y hambre. Los recursos que llegan en los bolsillos de funcionarios y el drama social sigue sin modificarse. El dato que este año hayan fallecido 34 niños es suficiente para declarar la crisis humanitaria. El 2 de julio el gobierno vía Decreto 1085 del 2023 estableció un periodo de un mes bajo la norma de Emergencia Social para intentar mitigar las tasas de mortalidad secundaria la desnutrición, infección respiratoria aguda y enfermedad diarreica. El 8 de julio Perú declaró Emergencia Sanitaria Nacional por los casos de Guillain Barre por un tiempo de 90 días. El 40% de estos pacientes son menores de edad y se describen 4 fallecimientos y 31 pacientes hospitalizados por falta de medicamentos. Además de las medidas preventivas el gobierno queda facultado por la consecución de inmunoglobulinas, lo cual disminuirá el impacto sobre la mortalidad. Este trastorno inmunológico de aparición postviral se ha especulado que puede ser por la afección del dengue. Otros han estimado que una bacteria en el pollo, Campilobacteria jejuni, puede ser las causa. Esperemos conclusiones y recomendaciones. El Estado de emergencia económica, social y ecológica fue decretado en la Guajira cumple cerca de dos semanas y hablan de un nuevo sistema de salud cuyas medidas se centrarán en administración, gobernanzas y asignación de recursos. Se pretende vincular a la población wayuu y se ha llamado a las facultades de medicina de las universidades cercanas para que se vinculen en forma decidida. El 40% de la población de la Guajira, 1.100.000, son niños y adolescentes, y solo unos bendecidos y privilegiados los atiende el ICBF. Las crisis hospitalarias en el país son una gran realidad, especialmente la Costa Caribe. Se han asignado 37 mil millones de pesos para la construcción de un nuevo hospital en Nazareth (Uribia) y otros recursos para hospitales en poblaciones vecinas, lo cual da una gran suma de 85 mil millones de pesos. Varias preguntas: ¿Dónde se originan los recursos y cómo vienen las transferencias? ¿Quién tiene la responsabilidad de recibirlas y organizarlas? ¿Cómo se distribuyen? ¿Qué entidad las audita? Estos hospitales renovados hacen parte de la pedantería populista del gobierno y quedaran como ilusiones que la Guajira sea el primer departamento de la reforma en salud. Diptongo: el DNA de la Guajira hay que cultivarlo y cambiarlo. Los puestos públicos no son para robar. Estamos hastiados de esto. No conozco aun ningún decreto…