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Opinión

Futuro(a) Presidente(a) y Congresistas

Édgar Arrieta González
Édgar Arrieta González
Columnista
4 de febrero de 2025

La democracia colombiana enfrenta retos cruciales. Elevar la conciencia del deber social es clave para un voto informado y combatir la corrupción política en las próximas elecciones.

Por Édgar Arrieta González “La medida de una democracia es la conciencia del deber social, todo gira alrededor de esta cualidad. Si actuamos de esta manera la democracia avanza y se prepara para nuevos retos. Si retrocedemos, la democracia no puede seguir su camino, corre peligro de desaparecer. En resumen, la democracia depende de la elevación de la conciencia del deber social, es decir, la certeza de que la suerte de los individuos y la suerte de la sociedad están entrelazadas”. (Álvaro Gómez Hurtado) Algunos jefes políticos que conocen de la importancia de la conciencia del deber social y solapados, enfilan sus baterías más beligerantes contra esa conciencia debilitando la democracia, la cual solo será perceptible cuando su estado este avanzado, cuando es necesario tomar medidas verdaderamente democráticas, de lo contrario con profunda tristeza constataremos que los niveles de conciencia no están a la altura, que el pueblo cayó víctima del trabajo engañoso de jefes políticos. Los colombianos tenemos la oportunidad este año de elegir Presidente, Senadores y Representantes en la Cámara por lo que se hace necesario profundizar el esfuerzo para elevar la conciencia del deber social y afrontar los retos de la democracia, tratemos de mantener este sueño y que las empresas políticas no sean superiores a la conciencia social de los habitantes de nuestro querido país. En ese momento más que nunca cada determinación debe ir precedida de una concientización; es necesario que la población comprenda que con ello se rompería el marco politiquero y corrupto. No nos dejemos confundir, los sectores más indefensos ideológicamente quieran Dios tengan conciencia ciudadana, pues de ellos dependerá un 80% una honesta elección; que no pueda más la necesidad de agarrar cualquier dadiva que el futuro de nuestro país y Departamento. Cuidémonos de aquellos que cabalgan en el lomo de la corrupción, que soplan fantasías para inflarnos de ilusiones y nos alimentan de mentiras absurdas. El momento del cambio político en nuestra región se aproxima, de no darse, la historia nos señalará que no fuimos capaces de marcar la hora del desastre y la forma de evitarlo, pues es más culpable el pueblo que elige mandatarios que no garantizan su bienestar social que el mandatario mismo. Decía Aristóteles “el hombre es el único animal capaz de sublevarse” o sea que nuestra formación de vivir en sociedad no es solo obedecer y repetir, sino ser analíticos y a conciencia sufragar por quienes nos garanticen progreso.