
Fidelidad y vida privada

En días pasados en redes virtuales vi una invitación que llamó mi atención, decía: <<Buscamos al hombre y la mujer más fieles del departamento de Sucre, se elegirán uno de cada uno por municipio… Cero cacho, cero violencia, Sucre 2026>>. De ser cierta esta convocatoria, daría mucho de qué hablar, por decir lo menos… Ojalá sea una noticia falsa,
En días pasados en redes virtuales vi una invitación que llamó mi atención, decía: <<Buscamos al hombre y la mujer más fieles del departamento de Sucre, se elegirán uno de cada uno por municipio… Cero cacho, cero violencia, Sucre 2026>>. De ser cierta esta convocatoria, daría mucho de qué hablar, por decir lo menos… Ojalá sea una noticia falsa, Primero habría que pensar cómo sería la evaluación del más fiel o la más fiel, cuál sería el patrón o las medidas de comparación. Todo concurso tiene reglas y esa es la base ecuánime de la ponderación. Se desprende del lema en cuestión que aquí la fidelidad hace referencia a la ausencia de adulterio… <<Cero cacho>>, y es este sentido se escribirá al respecto. Dejando de lado las dudas de esta invitación, es aconsejable mirar el tema desde una perspectiva carente de mojigaterías y hablar de asuntos importantes. No es adecuado darle a la fidelidad - ausencia de adulterio - un valor de concurso, la vida privada debe ser así, completamente privada; si se le convierte en un espacio susceptible de juicio público, las decisiones intimas y respetables, pierden su esencia y queda el individuo sujeto al escarnio, lo cual atenta contra la dignidad y el respeto. Es oportuno señalar que cuando la fidelidad como expresión de compromiso personal se le instrumentaliza para volverla una imposición estructural, se pierde al carácter ético y se pasa a un campo que exige sanciones, incluso penas. De esto hay muchos ejemplos en la historia de la humanidad. Aclarando, que siempre ha existido asimetría cuando se trata del adulterio del hombre y cuando se trata del de la mujer, ellas han cargado con el castigo mayor y sin duda, con los más injustos, aun en nuestros tiempos. Apoyar de cualquier forma la estigmatización de la vida privada, es un retroceso de gran calado. No se debe olvidar que debido a este tema muchas mujeres fueron lapidadas, desterradas, encerradas, quemadas, emparedadas, azotadas, asesinadas. Si hablamos comparativamente, se muestra una marcada desigualdad de género: sanciones más severas y visibles para mujeres, mayor tolerancia o menor penalización para hombres. Coletilla: En Un mundo feliz, obra de Aldous Huxley (1932), la vida privada desaparece bajo el control estatal. Las emociones, relaciones y deseos son regulados, sustituyendo la intimidad por el condicionamiento y el consumo. La individualidad se diluye, mostrando una sociedad donde lo personal deja de existir en favor del sistema y el poder… ¿Es eso lo qué queremos? ¿Es eso lo qué se busca?