
Feliz cumpleaños departamento de Sucre

Sucre, un departamento colombiano de rica historia, celebra 58 años. Desde sus montañas hasta su costa caribeña, ofrece diversidad cultural y paisajes únicos, ideales para el turismo.
Por Silverio José Herrera Caraballo El pasado 1 de marzo, nuestro departamento cumplió 58 años de fundado. Nacido de las entrañas del Bolívar Grande, mediante la ley 47 aprobada en el Senado de la República, tras un debate efectuado el 28 de julio de 1966. Sucre es un tesoro de belleza sin igual. Sus verdes montañas (la Sierra Flor, que en su cima acoge a nuestra amada y hermosa capital, Sincelejo. su porción en los montes de María, entre ovejas, chalán y colosó) sus arroyos (por señalar el Arroyo Grande de Corozal, Raicero y Mancomojan) y su mar (el hermoso Mar Caribe que baña el Golfo del Morrosquillo) Sucre tiene un paraíso en el hechizo de sus praderas (la subregión de sabana donde pastan grandes cantidades de ganado, que nos caracteriza como zona ganadera) Es mi tierra toda entera, un gran jardín primaveral. Lo anterior para desglosar la primera estrofa de nuestro hermoso himno, de la autoría de Fortunato Chadid. El departamento de Sucre hoy dividido en cinco subregiones, cada una con sus propios ecosistemas, desde los 112 kilómetros lineales de costa del Mar Caribe, con una riqueza incalculable de manglares, corales, pastos marinos y playas que conjuga su belleza con el bosque seco tropical. con ricas extensiones de sabanas propicias para la explotación de ganadería y agricultura, precisamente de allí basa su economía. Sus características geográficas y climáticas varían entre zonas áridas (San Pedro, Betulia, Sincé, Buenavista) carentes de sistemas de riego natural, hoy en recuperación y que antes fueron emporio algodonero, y otras ricas en agua o anegadizas (la Mojana, Sucre, Majagual, Guaranda, San Marcos, San Benito y Caimito) Las culturas que más predominan son los indígenas zenúes (Sampues, San Antonio de Palmito, La Unión), afrodescendientes como los palenqueros (Tolú, Tolúviejo, San Onofre) Descendientes de europeos, especialmente españoles y del Medio Oriente. Como los sirio-libaneses (Corozal, San Marcos, Sincelejo, Sucre, Majagual y Guaranda) Una mezcla de culturas, gracias a las cuales se forjó el arte, la cultura, música e historia por la que se conoce el departamento. Cuando me preguntan: A dónde puedo ir para llevarme en el corazón a este departamento? Digo sin vacilar: Pueden venir a Sincelejo, para que disfruten las fiestas del 20 de Enero, el carnaval de Corozal, las Corralejas de Sincé, pasando por Betulia a comer diabolín. Siguiendo ruta para ver los cuadros vivos en galeras en pleno Festival de la Algarroba. Seguimos a conocer la iglesia del Cristo Milagroso de la Villa de San Benito e ir a comer un buen bocachico en la Perla del San Jorge San Marcos. Recorrer la Sabana Sampuesana con sus multiculturales y coloridas artesanías en caña flecha, madera y totumo. Buenos platos típicos en la Unión. Recorrer la ruta del algodón entre los Palmitos, San Pedro, Buenavista. Pasando por Paloquemao, donde nació el tres veces rey Vallenato Alfredo Gutiérrez. Qué mejor recuerdo que llevarse una hamaca de morroa, unos pitos de ovejas otrora capital tabacalera. Subir a lo más alto de los Montes de María y ver los atardeceres en Chalán. Seguir subiendo a las pozas naturales de Colosó, bajar a las cavernas en Toluviejo, conocer el antiguo Muelle de Tolcemento, para llegar a las más hermosas playas de Colombia en Tolú y Coveñas, dar un paseo por la Ciénaga la Caimanera, devolvernos hasta San Onofre en un recorrido visual de bellos paisajes y bajar a las playas del Rincón del Mar y Berrugas, seguir la ruta macondiana del Bocachico, el Ponche, Bagre e Icotea, entre Sucre, Majagual y Guaranda, es hacer tránsito entre Ciénagas Naturales y los hermosos ríos San Jorge y Cauca, bajar la Sierra Flor desde el Pescador hacia San Antonio de Palmito en un atardecer para divisar el tenue brillo del Mar Caribe y recibir la brisa fresca al divisar el crepúsculo náutico o vespertino. Realmente no tengo un sitio para escoger en mi amado Sucre. Quisiera seguir escribiendo, pero no habría espacio en este diario para señalar lo hermoso que es el departamento.