
Eso se esperaba

La suspensión de exploraciones de hidrocarburos por Petro amenaza con un déficit de gas en 2025-2026, según Naturgas. Advertencias ignoradas anticipan escasez y alza de precios.
Por Ismael Guerra de la Ossa Cuando los problemas se presentan por casos fortuitos o por fuerza mayor, es decir, ajenos a la voluntad del gobernante, son justificables. Pero cuando ocurren propiciados por embelecos suyos, no se pueden justificar, a menos que la genuflexión y el fanatismo ideológico obnubilen la mente ciudadana. Al presidente Petro se le dijo, se le hizo saber, y se le reiteró hasta la saciedad por parte de los más avezados expertos en la materia, que la suspensión de las exploraciones de hidrocarburos iba a generar una caída en la producción de gas y petróleo de magnitudes insospechadas para poder atender la demanda nacional y no quiso considerar esas advertencias. Y la cosa es tan obvia que bordea a Perogrullo: si se atiende la demanda de gas y petróleo y no se repone lo que se consume mediante nuevos hallazgos, lo que deviene es una caída de las reservas pues no hay poder humano que lo evite. Lo correcto entonces, en estos casos, es acudir a las exploraciones en forma permanente para lograr descubrimientos de nuevos yacimientos cuya producción reponga lo que se consume. Pero al presidente Petro, en su delirio de ser paladín mundial en lo climático, no le dio la gana de aceptar su error, frenó las exploraciones “hidrocarboníferas” y allí están las consecuencias. Luz Estela Murgas, presidente de Naturgas, acaba de lanzar una angustiosa advertencia sobre el déficit de gas el cual estaremos padeciendo en Colombia durante los años 2025 y 2026, fruto de suspender las exploraciones. Dijo Murgas, textualmente, tal como lo citó este periódico en su edición del pasado 25 de julio: “El déficit sería entonces equivalente a 12 % de la demanda (de gas) para el próximo año y para 2026 se incrementaría hasta el 30 %. La disminución de la oferta reafirma la necesidad de priorizar las decisiones de política pública y regulatoria tendientes a incrementar la oferta local de gas y habilitar todas las fuentes externas de suministro”. En resumen, lo que propone Murgas es incentivar la búsqueda de nuevos yacimientos de gas e ir explorando la posibilidad de importar. Sobre lo primero, es imposible que suceda si persiste el embeleco y la terquedad de Petro, y sobre lo segundo, ocurriría a largo plazo y se nos triplicaría el precio a los colombianos. ¿Tendremos entonces que cocinar con leña?