
ESE sucreñas, una ilusión financiera

El sector salud de Sucre colapsó en 2021, según cifras de la Superintendencia. Con pérdidas de $64 mil millones, el Hospital Universitario de Sincelejo lidera la crisis.
Por: Francisco Montes Vergara Al revisar las cifras del balance general, publicadas el 14 de febrero de 2023 por la Superintendencia de Salud, con corte al 31 de diciembre de 2021, podemos decir que este sector en el departamento de Sucre ya no existe. Matemáticamente los resultados del balance arrojan pérdidas acumuladas por 64 mil millones de pesos. El balance presenta en activos 285 mil millones mientras que en pasivos 281 mil. La suma de los pasivos, además de otros conceptos, incluye 182 mil en cuentas por pagar y 61 mil en demandas. En las cuentas por pagar se encuentran los créditos judiciales, los cuales son fallos en contra que suman 46 mil millones. Al corte del 31 de diciembre de 2021, el descuadre mayor se ubica en el Hospital Universitario de Sincelejo (HUS). Sus pasivos representan el 52 por ciento de todo el sector en Sucre. En cuanto a los litigios, demandas y créditos judiciales son el 73 por ciento con respecto al total de la cuenta en el sector. Las pérdidas acumuladas del HUS son superiores a las de todo el grupo, pues llegan a 78 mil millones de pesos. Sorprendente el desangre que hay por irresponsabilidades en el sector de la salud en Sucre. Los problemas jurídicos suman 107 mil millones, son el 38 por ciento de los pasivos. Existe una cuenta denominada “otras cuentas por pagar” con un valor de 70 mil millones de pesos, las cuales, con respecto a los pasivos son el 25 por ciento del sector. La suma de los dos registros, significan un porcentaje, dentro de los pasivos, del 63 por ciento. Sí la Superintendencia de Salud, en conjunto con el Ministerio de Hacienda, hicieran un verdadero seguimiento al comportamiento de estos números, la solución del sector de la salud en Sucre es para que ya se hubiera dado. Paralelo a estas anomalías, una de las irregularidades frecuentes es el no pago de los empleados. Sí existe un incremento en las finanzas del departamento por concepto del impuesto al consumo de cerveza, licores, vinos y aperitivos, no hay razón alguna para que en ocasiones no se pague la nómina toda vez que cuesta 18 mil millones de pesos (Fuente: Supersalud). Las deducciones realizadas al impuesto al consumo son suficientes para cubrir este costo. He aquí temas que ameritan análisis desde corporaciones como la Asamblea departamental.