
Enfoques culturales

La lectura es un acto de resistencia. "Los Cuadros Vivos" de Galeras (Sucre) revelan la tradición y el valor artístico de una comunidad, con crónicas que conectan periodismo y literatura.
Por: Samuel Morales Turizo. Existen personas que se emocionan al leer un libro. El libro se convirtió en un instrumento de difusión cultural accesible a todo el pueblo, los encontramos en las librerías y en las bibliotecas públicas. Muchos libros no son solo notables: son necesarios y los libros son como los hijos, no hay dos iguales. Contar historias también es resistir, decía el escritor Ernesto Sábato. La crónica es un género que permite contar las historias, no solamente informar, además es un género muy a fin al narrador, porque al hacer crónicas se puede ser periodista y también se puede ser escritor. Las historias de verdad no terminar nunca, es el espectador, el lector, el receptor, es el que si quiere, las termina de la forma que sea. Es el periodismo y las narraciones de no ficción los que señalan nuevos caminos en la literatura. Recientemente, he leído el libro Los Cuadros Vivos de Galeras (Sucre), en varias ocasiones he visitado este municipio, para la fecha que realizan el festival de la algarroba, que incluye los retratos vivos que anteriormente se llamaban vestir calles o vestir reyes. El exministro Carlos Martínez Simahan, en esta obra sobre los retratos encarnados hay un fragmento que dice: “Si arte, únicamente de Galeras, la que situada al final de las sabanas y al principio de las aguas, se irradia por los ríos y ciénagas, por las briznas de las llanuras y como diría Carranza, “por la luz arriba” donde el padre algarrobo le ofrenda sus brazos a la luna”. Los cuadros vivos despiertan el valor espiritual y artístico de cada cuadro y son exclusivos, cada muestra se constituye en una inspiración. Las estampas vivas es una tradición hermosa y corresponde al alma de Galeras. Para realizar estos cuadros es visible la unidad familiar, o sea cada núcleo de familia labora integrada para realizar el retrato que le corresponde. Los cuadros vivos tienen una larga tradición de más de un siglo. La primera vez que observé estás muestras sentí un regocijo único. Por ejemplo, la escenificación de como se hace el casabe, cómo se hace el ajonjolí, como es viaje de ganado. Despiertan el valor espiritual y artístico de cada cuadro y son exclusivos. Los cronistas, los periodistas y los columnistas de opinión, que son los historiadores del presente, tienen la responsabilidad ante las futuras generaciones, basándose en la verdad y justo criterio, de preparar a los seres insensibles para el futuro inmediato que se avecina.