
El ocaso de la izquierda

Como dijo recientemente en un sesudo análisis el connotado periodista Mauricio Vargas, el ocaso de la izquierda tiene su origen en su “mala gestión económica, los escándalos de corrupción, las derivas totalitarias y en contra del Estado de Derecho y, de manera particular, el aumento de la inseguridad” en los países donde gobierna y ha gobernado. A ello se agrega que en los gobiernos izquierdistas priman el discurso ideológico y las arengas populistas, mucho más que las realizaciones, como también lo afirmó Vargas.
Como dijo recientemente en un sesudo análisis el connotado periodista Mauricio Vargas, el ocaso de la izquierda tiene su origen en su “mala gestión económica, los escándalos de corrupción, las derivas totalitarias y en contra del Estado de Derecho y, de manera particular, el aumento de la inseguridad” en los países donde gobierna y ha gobernado. A ello se agrega que en los gobiernos izquierdistas priman el discurso ideológico y las arengas populistas, mucho más que las realizaciones, como también lo afirmó Vargas. Por eso un expresidente izquierdista, Gabriel Boric, de Chile, sentenció que “la izquierda solo puede aspirar a perdurar si es capaz de transformar las condiciones de vida de la gente”. Es decir, si pasa del puro bla bla bla a las ejecutorias en su accionar gubernamental, cosa que lo vemos muy difícil si tenemos en cuenta que la base fundamental del discurso izquierdista es el populismo ampuloso y la demagogia barata e insustancial. Tal vez por eso la izquierda en el mundo, y particularmente en Latinoamérica, va en picada. En Argentina sucumbió para darle paso al derechista Javier Milei; en Chile la izquierda perdió las elecciones con el derechista José Antonio Kast; en Bolivia se alzó con el triunfo el derechista Rodrigo Paz; en Ecuador ganó la presidencia el derechista Daniel Noboa; en Paraguay desde 2023 gobierna el derechista Santiago Peña; en Venezuela gobierna Delcy Rodríguez pero bajo la tutela del presidente derechista de Estados Unidos, el republicano Donald Trump; en Perú ganó las elecciones la derechista Keiko Fujimori, y en Colombia el próximo 7 de agosto se posesionará como presidente de la República, el derechista Abelardo de la Espriella. En resumen, para solo referirnos a América del Sur, de sus 12 países, ocho son gobernados por la derecha y solo cuatro por la izquierda. Los países con gobiernos derechistas en Suramérica son: Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador, Colombia, Perú, Paraguay y Venezuela. Las naciones con regímenes izquierdistas, son Surinam, Guyana, Uruguay y Brasil. O sea que en Suramérica los gobiernos derechistas doblan a los izquierdistas, que es la constante a nivel mundial, lo que se constituye, sin duda, en un retroceso monumental para esa parcialidad ideológica y que tiene su razón de ser en que las grandes masas de la comunidad internacional están tomando conciencia de lo nefasto de las doctrinas izquierdistas.