
El hombre público y la mujer

El sector público demanda ciertas condiciones que no se deben tomar como apariencias o espectáculo.
El sector público demanda ciertas condiciones que no se deben tomar como apariencias o espectáculo. Así como se necesita un currículum que cumpla unas condiciones para cumplir con un perfil relacionado con el campo profesional y la experiencia laboral, porque así lo exige la Función Pública, de igual manera ocurre con la personalidad, el entorno familiar y desde luego la pareja que acompaña. Me refiero al hombre público a aquel que ha alcanzado cargos de manejo siendo visible ante la opinión pública por ocupar posiciones desde donde se toman decisiones que tienen un alto impacto en la sociedad y en razón a ello es requerido constante o eventualmente por los medios de comunicación con el fin de dar explicaciones sobre acontecimientos o disposiciones de la administración pública que suceden en un municipio, departamento o país. Es así como hay que decir que el hombre público se debe mover por el espectro estatal de manera comprometida, pensando en el desarrollo económico y la seguridad para que los bandidos no tengan oportunidades de entrar a la sociedad. Demanda experiencia, formación académica y decisión. Contar con una mujer que sea el soporte a ataques; a la altura de tropiezos, compañía en eventos públicos como escolta sentimental, caminando por principios familiares y esposa. La mujer debe ser el polo a tierra en los momentos de turbulencia o arremetidas que pueden surgir desde la oposición política, la ciudadanía e incluso desde el mismo círculo familiar. Se convierte en un modelo para los ciudadanos que empieza en la manera de vestirse, los gestos, las palabras que usa y la forma como se comporta con la pareja. Es el ejemplo a la sociedad sobre la forma como lidera la primera y principal entidad que tiene a su cargo: La Familia. Hay instituciones donde la existencia de una buena familia es una condición para avanzar. Es evaluada de manera indirecta. Por ejemplo: la Armada de Colombia. Esto refleja responsabilidad, lealtad y compromiso. Cuando llega el momento del ascenso a Almirante, la conformación de la familia; esto es esposa e hijos, es un aspecto que puede decidir para avanzar en la carrera. La mujer produce estabilidad y fortaleza en el hombre. Es el combustible y el motor que genera fuerza emocional y física para crecer como ser humano y profesional.